“Jehová dió, Jehová quitó”…

Cuando veo las estadísticas del blog y reviso que la entrada que tiene siempre mas visualizaciones es aquella se que titula “Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito, dando gracias por lo incomprendido”, solo puedo recordar en qué situación me encontraba cuando escribí aquella reflexión con un título tan profundo pero a la vez tan potente. Y es que si bien es cierto la publiqué en esta plataforma el 5 de Julio del 2013, recuerdo bien que la publiqué antes en el otro blog que tenía en Blogger, y esa data del 12 de Enero del 2012, esa es la fecha más o menos exacta en que esa reflexión fue escrita, y es que al día de hoy me parecería algo tan pequeño lo vivido como para poder escribir un titulo tan profundo, y a la vez tan desafiante, pero me alienta pensar que ha bendecido a muchas personas con problemas mucho más duros y difíciles que  los que yo pudiera experimentar.

Hoy al pensar en ese pasaje de la Biblia, y en lo que Job experimentaba cuando es guiado a decir esas palabras, no solo me hablan de renuncia, si no de fe, de amor, y por sobre todo de un desapego completo a las cosas de este mundo.

Si pidiera reflexionar sobre ese pasaje en particular, y sobre ese titulo, sería:

“Muchas veces nos apegamos a cosas que creemos que son necesarias y útiles para nuestra vida, pero vemos el caso de Job que la Biblia dice que lo perdió todo, y es mas todos les dieron la espalda, y no solo eso, su salud se vió afectada…podríamos decir que no le quedaba nada, solo la vida…pero aún así, él puede decir esas palabras entendiendo lo que muchos de nosotros no siempre logramos entender, o que a veces frente a pequeñas situaciones que enfrentamos ya todo nuestro mundo se torna diferente. Piense, él lo había perdido todo, no tenía sentido para seguir con vida, pero aún así demuestra una fe, una seguridad y confianza en Dios, entendiendo que si Dios le seguía dando vida era porque había algo mas, sin duda alguna, y si se la quitaba, de igual manera, Dios seguiría siendo Dios. Quizás él podría cambiar, su condición, su salud, su economía, su familia, pero Dios no dejaría de ser Dios. Y al seguir siéndolo no lo dejaría abandonado eternamente…

Es esa la certeza que deberíamos tener nosotros como hijos de Dios. Recuerdo que cuando escribí esa reflexión, dentro de mi poco conocimiento bíblico que tenía solo conocía un pasaje que había escuchado y era que “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”… ese pasaje me ayudó a enfrentar aquella situación que estaba enfrentando y es lo que mencionaba recién, Dios no dejó de ser Dios frente a lo que Job estaba viviendo, y es eso lo que él entendió al decir esas palabras. Es más, podemos ver que son palabras de alabanza, al decir “sea el nombre de Jehová bendito”. ¿Quién puede agradecer por lo malo que está enfrentando? Pocos en realidad, pero Job lo hizo, y ese es el desafío para nosotros, que las situaciones no determinen nuestra visión de que tenemos de Dios.

Durante muchos años yo me comporté como una niñita mal criada que esperaba que Dios le diera todo lo que ella le pedía, y cuando tuve que enfrentar momentos que movieron todo mi pequeño mundo entonces me enojaba con Dios porque lo poco que le conocía era que Él era un Dios de amor y tierno, pero eso no es suficiente para decir que le conocemos, Dios es justicia también, es recto y esas facetas, yo aún no las conocía…pero debía hacerlo… y al día de hoy veo con vergüenza aquellas actitudes que solía tener hacia Dios que si bien es cierto es amor, pero no solo es eso, es mucho más incluso que lo que nosotros podemos imaginar.

Pero a lo que iba, es que Dios seguirá siendo Dios, vivamos lo que vivamos, y sus cualidades y atributos no cambiarán, y así como quizás veamos su mano sobre nuestras vidas como forma de disciplina, también le veamos actuar con amor y misericordia hacia nosotros. Y mientras aquello sucede…sigamos agradeciendo por lo que quizás aun no vemos pero que sabemos que vendrá”.

Bendiciones!

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De un hombre común a una Roca

“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”.Mateo 26: 75

Para muchos de nosotros este hecho es uno de los que marca un antes y un después en la vida de Simón Pedro, había estado durante alrededor de 3 años con su Maestro, había visto milagros, era uno de sus más cercanos, le conocía, pero por esta razón debía enfrentar una de las pruebas que sin lugar a dudas marcaría su vida: Negar a su Maestro.

No solo era decir 3 veces una frase, sino que era negar todo lo que había visto, oído y vivido.

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos negado a Jesús, ya sea verbalmente o mediante nuestras actitudes o acciones. Hemos dejado a un lado todo lo que hemos visto y oído de Él, y nos dejamos llevar por las emociones o sentimientos del momento, en este caso al igual que Pedro, por el miedo.

Pero nada nos hace distintos a él, somos igual de imperfectos y pecadores. Y al igual que él, después de negarle, hemos recobrado la razón y comprendemos la magnitud de nuestro pecado, y el sentimiento de culpa es terrible, es en ese momento en que Satanás viene a susurrarnos al oído mentiras por ejemplo: ¿Cómo tú que te dices hijo de Dios, haces esto?, ¿Y ahora como queda el nombre de Jesús y el evangelio que tanto defiendes?, entre otras mentiras.

Muchos se han dejado llevar por esas emociones y han cometido errores aun más grandes en contra de sí mismos, como si aquello solucionara en algo lo que ya realizamos.  

Pero al igual que la vida de Pedro, la nuestra puede cambiar, no en vano en Hechos 2 vemos a un Pedro totalmente diferente, hablando lleno del Espíritu Santo y ya no con dudas ni temores.

Todo lo acontecido anteriormente no solo forjó su carácter sino que le dio la certeza de que el evangelio no era de condenación sino de perdón y restauración para todo aquel que lo deseara, y no era un mero discurso, sino que él mismo  había experimentado, la gracia, el perdón y el amor de su Maestro a quien había negado. Jesús necesitaba un hombre así, sabía que muchas cosas de sus caracter tendrían que ser modificadas, pero sabía que su Obra estaría segura y que el mensaje no sería callado en un hombre como él.

Al igual que él, tu y yo le hemos negado muchas veces, dejándonos llevar por las circunstancias y la desesperación, pero podemos estar confiados que cada vez que nos acercamos ante su Presencia con un corazón sincero y deseoso de perdón, lo obtendremos.

Lucas 7:47 dice “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”. 

Y Pedro lo había entendido así.

La  muerte de Jesús en la cruz no fue por nuestras buenas obras, sino por el perdón de cada uno de nuestros pecados…y si Dios perdonó a uno que estuvo con Él y anduvo junto a Él y vio todo lo que Él hizo, nada nos impide que obtengamos su perdón y restauración.

Finalmente John F. MacArthur en su Libro “Doce hombres comunes y corrientes” dice:

…”Pedro era exactamente como muchos cristianos son hoy día: carnales y espirituales. A veces sucumbió ante los hábitos de la carne; otras, actuó en el Espíritu. A veces fue pecador, pero otras actuó como un hombre justo tiene que actuar. Este hombre vacilante, a veces Simón, a veces Pedro, era el líder de los Doce”…

Bendiciones! 🙂

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Tepuy Wey, los tepuy son montañas son las formaciones expuestas más antiguas en el planeta 

Temporada de poda

Hace poco vi como en está época del año comienzan a podar los árboles y algunas plantas de los jardines o de las calles. Es que es necesario porque de lo contrario cuando llegue la primavera pueden crecer mal y es en este tiempo en otoño e invierno en que se deben quedar flaquito y a simple vista pareciera que no tienen vida, que quizás pronto morirán. Pero no, no van a morir,sólo se preparan para enfrentar el duro invierno. Dentro de pocos meses volverán los climas cálidos y el sol brillará sobre sus hojas, y estas volverán a tener ese verde que las caracteriza, las flores volverán a florecer y los árboles se llenarán de hojas nuevas y darán así fruto.
Cuando veía y escuchaba podar algunos árboles, mediana en que muchos de nosotros vivimos épocas de poda, Dios es quien lo hace, y durante esa época puede que parezcamos que pronto moriremos, pero no, sólo es el proceso de transformación. Uno que si, nos duele que que después tendrá su gran fruto.
Sino recuerda el árbol que habla salmos 1 y que Jeremías vuelve a mencionar caso de forma textual.

“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”. (Jeremías 17:8)

Y también en Jeremías 18:4 nos habla de eso “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla”. Un pasaje muy conocido por todos, donde vemos que Dios CAPACITA y TRABAJA en nuestras vidas.

Muchas veces cuando Dios nos habla de sus sueños y de lo que hará con nuestras vidas es bonito, si, pero se nos olvida un elemento: habrá CAPACITACIÓN (antes que aquello sea cumplido).

Dios necesita tratar con nuestras vidas porque así como estamos, debido a nuestra condición de pecado no podemos ser útiles para desempeñar aquello que Dios tiene determinado.

El verso 6  de Jeremías 18 nos habla de que somos tan moldeables como lo es el barro en las manos del alfarero, pero antes menciona que muchas veces el alfarero cuando la vasija no queda como debe ser, la rompe y la vuelve a hacer…

Cuando vivimos este tiempo, normalmente es un tiempo de mucho dolor, porque ya sea que seamos confrontados con nuestra propia humanidad o Dios trata en nosotros áreas que no siempre queremos tocar, y eso nos duele, la transformación duele…

Quisiera compartirles algo que encontré leyendo un libro que Dios ha usado mucho estas semanas para enseñarme y hablarme:

“Aprendamos  de  los  ejemplos  que  Dios  nos  da  por  medio  de  las  plantas  y  los  árboles.  Cuando  se  planta  un  árbol  frutal  en  el  suelo,  éste  debe  soportar  tormentas  y  lluvias,  el  sol  ardiente  y  el  viento.

Si  un  árbol  joven  pudiera  hablar,  quizá  dijera:  “¡Sáquenme  de  aquí!  ¡Pónganme  en  un  lugar  donde  no  deba  sufrir  este  calor  tremendo  ni  estas  tormentas  de  viento!”.

Si  el  jardinero  le  hiciera  caso  al  árbol,  en  realidad  le  haría   daño.  Los  árboles  soportan  el  sol  ardiente  y  las  tormentas  de  lluvia  haciendo  que  sus  raíces  se  introduzcan  más  profundamente  en  la  tierra.  La  adversidad  que  enfrentan  representa  a  la  larga  el  origen  de  su  gran  estabilidad.  La  dureza  de  los  elementos  que  los  rodean  les  hace  buscar  otra  fuente  de  vida.  Un  día,  llegarán  al  punto  en  que  aun  la  más  terrible  tormenta  no  podrá  afectar  su  capacidad  de  producir  frutos.

Yo  vivía  en  Florida,  capital  de  los  cítricos.  La  mayoría  de  los habitantes  de  este  estado  sabe  que  mientras  más  frío  es  el  invierno, más  dulces  serán  las  naranjas.  Si  no  huyéramos  tan  prontamente  de  la  resistencia  espiritual,  nuestros  sistemas  de  raíces  se  volverían  más  profundos  y  fuertes,  y  nuestro  fruto  sería  más  abundante  y  dulce  a  los  ojos  de  Dios  y  más  apetitoso  para  su  pueblo.  Seríamos  los  árboles  maduros  en  los  que  el  Señor  se  deleita,  en  lugar  de  aquellos  que  son  arrancados  por  su  falta  de  fruto  (Lucas  13:6–9). 

No  deberíamos  ofrecer  resistencia  justo  a  aquello  que  Dios  envía  a  nuestra  vida  para  hacernos  madurar”.

Como podemos ver el autor inspirado menciona que las dificultades que muchas veces son para fortalecernos y no para que nos derrumben.

Como a los arboles, las inclemencias del clima los hacen mas fuertes, y afirman mucho mas sus raíces.

Es eso lo que debería suceder con nosotros.

Por ejemplo: desde principio de año nuestra Iglesia ha estado viviendo momentos muy complicados, y cuando las cosas parecían comenzar a calmarse un poco en la pastoral juvenil surge un problema que nos deja a nosotros bastante complicados, desde ese tiempo a la fecha ha sido un tiempo muy difícil, volver a levantarnos ha sido difícil y duro. Hemos llorado mucho, pero hemos entendido que es un proceso que Dios tiene con todo el grupo y con la Iglesia. Durante este tiempo con muchos de nosotros Dios ha ido exponiendo nuestra verdadera naturaleza, y hemos ido viendo como realmente somos, y nos hemos tenido que buscar mucho mas de Dios, y arrepentirnos. Poco a poco, oración tras oración, búsqueda tras búsqueda Dios ha ido sanando nuestros corazones y sabemos a estas alturas que no somos los mismos que comenzamos, Dios ha ido poco a poco sanando, trabajando en cada corazón. Cuanto durará el proceso? No lo sabemos, pero si podemos ver lo que Dios hará en nuestras vidas cuando todo termine, estaremos mucho mas equipados para enfrentar lo que Dios tenga para nosotros y para poder ayudar a otros.

Estimados, el proceso sin lugar a dudas duele, y mucho, pero sabemos que el resultado final es algo glorioso. Me gusta mucho ese pasaje en Hebreos 11: 39-40 “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”

Esto también involucra fe, si bien es cierto que las dificultades muchas veces no nos dejan ver más allá que lo que estamos viviendo, pero su Palabra también dice que: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28. Dios tiene un propósito con cada situación que experimentamos, no nos abandona, nunca lo ha hecho.

DIOS nos permita crear raíces  de fe tan profundas que cuando venga viento, lluvia, sol, calor, no nos haga decaer, sino permanecer y dar buen fruto.

Bendiciones!

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El profeta Amós y el plomo de Dios

Les comparto la parte final de lo que fue un trabajo que tuve que realizar para el Instituto Teológico, que consistía en hacer una pequeña reflexión con el profeta que uno eligiera, en mi caso fue Amós:

Durante todos los capítulos de Amós podemos ver las diversas sentencias que Dios hace a las naciones vecinas y a Israel mismo, como en el capítulo 7 que le da diversas visiones (una invasión de langostas; un fuego devorador; el albañil con la plomada; el canastillo de fruta; y el santuario derribado). Cada una tenía un significado simbólico, el cual claramente mostraba que el Señor se proponía terminar con el reino de Israel si la gente no se arrepentía.

Pero me gustaría centrarme en la visión del albañil con la plomada. Amós 7:7-8 dice: “Me enseñó así: He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano una plomada de albañil. Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo toleraré más”.

Para alguien que no tiene conocimientos sobre construcción en lo más mínimo como yo, fue de mucho asombro cuando averigüé que el plomo es un instrumento que usan para medir la exactitud de una construcción, indica si una medida está chueca o está derecha. Y según aquí parece simbolizar que la justicia de Dios prevalecerá y juzgará a Israel por sus sendas erradas. Toda maldad será descubierta, medida (o sea, juzgada) y destruida.

Pero en nosotros, cómo podríamos relacionarlo? Pese a que se trata de un juicio hacia un pueblo, el elemento de la plomada nos indica que nuestra vida debe ser guiada por el plomo de la Palabra de Dios y nada más, solo con ella se mantendrá derecha, de forma correcta. En todo lo que hagamos debe ser el centro Dios y la forma de que eso sea así es escudriñando su Palabra y que nuestra vida sea expuesta a la luz de ella. Quizás en algunas ocasiones no estaremos muy rectos y Dios tendrá que enderezarnos hasta que logre la medida exacta que necesita en nosotros, quizás ese proceso nos duela, pero como podemos ver lo que dice Jeremías en 18, es Dios quien trabaja en nuestras vidas, y como dice el verso 4 cuando la vasija se echó a perder en su mano, hizo una nueva como a Él le pareció mejor. De esa misma forma trabaja Dios continuamente en nuestros corazones y es necesario que cada día pongamos el plomo de la Palabra de Dios y nos examinemos a la luz de ella.   

Bendiciones!

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Afirma tus estacas!

Hace días fuimos de camping con la familia, y ya sea cuando llegamos o cuando nos fuimos, toco poner y quitar estacas de las carpas, y no se me podía quitar de la mente esto: “de la misma forma en que necesitamos afirmar y colocar bien las estacas para que las carpas no se vuelen, así mismo Dios desea que nuestra fe pueda ser afirmada en nuestras vidas, para que cuando vengan las dificultades esta no se tambalee, sino que nos ayude a fortalecernos”.

Durante años Dios fue probando mi fe, quizás en el momento no lo comprendí y hace un tiempo atrás me di cuenta. Dios fue trabajando en ella para que sea mi fortaleza en momentos de duda (los que son constantes) y en momentos de confusión. Hoy al mirar hacia atrás y ver como Dios lo fue haciendo, solo puedo darle el crédito a Él.

Recuerdo la ocasión en que mi fe fue totalmente tambaleada, todo lo que yo creía conocer de Dios se me vino abajo, me quede como: “y ahora qué hago”?  el duelo fue duro, volver a creer fue difícil, mas cuando sabes que es Dios permitiendo todo para probarte, pero recuerdo haberle dicho “sé que estás detrás de todo esto, pero me cuesta confiar en ti”, y así fue. Los años pasaron, incluso la reflexión “Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito: dando gracias por lo incomprendido” es la más vista del blog, y fue escrita después de esa prueba de fe. Al día de hoy Dios ha usado mi fe para animar a otros, y para que pueda ser mi escudo y fortaleza en momentos duros.

Pero como dice James Dobson en su libro “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” habla de una “barrera de la traición” citando a otro autor que lo menciona así, es que cuando pasamos momentos difíciles y nuestra fe no es bien firme, esta es puesta a prueba, y en muchos casos tendemos a enojarnos con Dios por no entender lo que estamos viviendo, porque tenemos tan pegada esa imagen de que Dios al ser AMOR está obligado a tratarnos bonito y a que no nos pase nada malo, y solo cuando nos pasan cosas lindas y buenas entonces creemos en Dios y Él es todo y mas, pero cuando no nos da lo que pedimos o nos quita, o simplemente guarda silencio, nos enojamos como niños pequeños a los que sus padres no le compran aquel juguete que han visto en la tienda y por el cual se han encaprichado.

El autor nos dice “Dios no está a nuestro servicio, somos nosotros quienes estamos a su servicio”, haciendo alusión a que no siempre entenderemos lo que nos pase, pero no por eso dejaremos de creer y de confiar en quien envió a su único hijo para morir por nuestros pecados y darnos salvación.

La Palabra de Dios nos dice que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6) y es esta misma fe la que nos habla en Efesios 6 cuando menciona “tomad el escudo de la fe para que podáis apagar todos los dardos del maligno”, obviamente si leemos al inicio (por el verso 10 en adelante) nos habla de toda la armadura, no solo de una parte de ella, sino de ella completa para estar firmes y no caer.

Así que mantengamos nuestras estacas firmes en tierra, para proteger nuestra tienda (carpa) firme y que no se nos vuele, al igual que nuestra fe, pueda ser fortalecida cada día por medio de la lectura de la Palabra de Dios y de la comunión con el Padre.

Bendiciones!

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Cuando nos alejamos

Hoy compartiremos una entrada realizada en el Blog @laehteleninternet  quizás es diferente a lo que se publica siempre, pero tiene un mensaje importante, deseo que sea de bendición para ustedes.

Hoy estaba escuchando una canción de Marcos Vidal que se llama “año nuevo” y la canción habla de cuando nos alejamos de la Iglesia, pero mas que eso nos alejamos de Dios.

Yo en otra ocasión ya lo conté, pero pese ahora estar muy concentrada en las cosas de Dios (lo que disfruto mucho, aunque me estrese un poco), hace unos años atrás, tuve mi momento de distanciamiento. ¿Como sucedió? no lo sé, pero solo recuerdo el resultado…distanciamiento y el regreso es lo mas difícil.

No digo que me haya salido del cristianismo, ni nada de eso, pero hablarle de Dios a otros es muy difícil cuando tu corazón está lejos. Estaba en otra ciudad y aunque iba y venia, intentar lidiar con gente nueva, nuevos horarios y materias que quería aprobar hizo que intentara hacer todo, pero terminé no haciendo nada…

Tener que estudiar era la escusa perfecta para descansar de la presión y no ir a la Iglesia, pero eso no fue bueno ya que al final tampoco estudiaba y mal gastaba el tiempo…O bien cuando iba, fingir era sencillo, aparentar que estabas bien no es difícil, y auto convencerte que todo marcha bien en tu vida tampoco lo es cuando nos comenzamos a alejar…Incluso adorar o creer que lo hacemos forma parte del paquete del fingimiento…

Pero todo tiene su momento de choque, y Dios que nos ama tanto y ve mucho mas en nosotros de lo que podemos ver, nos lleva al desierto y toma aquello que mas nos preocupa para que despertemos…en mi caso fueron mis estudios…

Recuerdo ese regreso esa tarde, según yo no entendía ¿Por qué Dios había permitido todo?, incluso lloré por el teléfono en el bus, pero las sabias palabras de mi hermana fueron chocantes pero muy sabias, me dijo “te alejaste” … “antes no te importaba quedarte hasta tarde para estudiar, pero preferías ir a la Iglesia” y fue molesto escucharlo pero dentro de mi corazón sabía que era verdad…

No recuerdo cuantos días después fue, pero si recuerdo la noche en que intenté volver a orar…hasta el día de hoy lo recuerdo, porque fue tan difícil hacerlo…Yo vengo de una familia cristiana, gracias a la misericordia de Dios soy la tercera generación de una familia de cristianos, entonces todo eso ha sido parte de mi vida, por ende orar no debería costar, pero esa noche si costó y mucho…

Recuerdo haber estado sentada en mi cama mirando la pared e intentar orar pero me parecía tan tonto e ilógico hablar a la nada…lo intenté hacer como 3 días sin poder lograrlo…ya que llevaba cerca de un mes o quizás mas tiempo sin hacerlo…pero creo que fue el día 3 o el 4 cuando la sensación se volvió a repetir, pero esta vez Dios fue mas fuerte que yo, y ahora entiendo que era Él ayudándome a pelear mis batallas.

Incluso al día de hoy le digo a Dios esa frase que oré esa noche, pero ahora se lo digo cuando mi racionalidad quiere hacerme dudar de lo que estoy haciendo al orar…le dije: “Dios, yo sé que veo solo una pared, y es cierto, parece tonto, pero  no me importa, yo sé que tu estás aquí, escuchándome, ayúdame porque me cuesta, pero quiero volver a comunicarme contigo”…y lo que pasó después no lo recuerdo, no sé si lloré o no, o simplemente sentí paz en mi corazón como no lo sentía después de mucho, pero si recordaré esa escena por muchos años…

Lo que pasó después ya lo he contado…Dios me trajo una vez mas de regreso, y aunque al terminar ese año, tomé la decisión de abandonar lo que estaba estudiando, Dios transformó mi corazón y tuve momentos muy especiales con la oración. Al año siguiente me juré no volver ante poner mi servicio a Dios por afanes o cosas de las cuales Dios podía encargarse…y ahí comenzó toda esta locura de la Pastoral Juvenil y otras responsabilidades que tuve durante ese tiempo.

Por eso puedo decir y dar fe de como es alejarse, quizás gracias a Dios lo mio no fue tanto, y Dios pudo traerme de regreso al poco tiempo después, pero sé que hay muchos que quizás nunca conoceré que saben de lo que hablo…es estar adentro, pero tu corazón está muy lejos…

Hoy te puedo decir: Regresa!!! el descanso solo te durará un tiempo, pero te dejará vacío, nunca será suficiente el tiempo para descansar, siempre habrá una escusa…Busca lo eterno que sabes que guardas para lo que no tiene un valor monetario, pero si una recompensa divina, y no almacenes en la tierra que todo perece, y tiene una fecha de vencimiento.

Sé que tomar la decisión de regresar es difícil, pero no imposible, solo pídele a Dios que te ayude, pero también pon un poco de tu parte para hacerlo, al principio costará, pero habrás ganado una gran batalla y que tendrá como resultado un tremendo carrete en el cielo al saber que has regresado!!

No esperes mucho tiempo, mientras mas estamos lejos, los únicos perjudicados somos nosotros, los que perdemos también, nadie mas!

Dios está contigo! nunca te ha dejado ni lo hará, es como el padre al que el hijo trata mal y se va…nunca dejará de amarlo y nunca dejará de ser su padre…ni el de ser su hijo. Con Dios sucede igual, por mas que ignoremos a Dios y creamos que ya no nos quiere aceptar, recuerda que por el solo hecho de alejarte, no has perdido la calidad de ser hijo de Dios, y mucho menos Dios ha dejado de ser tu Padre. 

Dios te bendiga!

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Te dejo la canción “Año nuevo” de Marcos Vidal, escuchala!

 

Olvidaron la ley…

Oseas 4:6 dice “Mi pueblo está siendo destruido porque no me conoce. Así como ustedes, sacerdotes, se niegan a conocerme, yo me niego a reconocerlos como mis sacerdotes. Ya que olvidaron las leyes de su Dios, me olvidaré de bendecir a sus hijos”.

Durante gran parte del pentateuco vemos a Dios insistiendo en que su Pueblo no olvidara la ley, en Josué 1:7 le enfatiza a que cuide de hacer conforme a la ley y en el verso siguiente le pide que medite en ella, que la guarde y haga conforme a ella. Después si revisamos la época de los reyes Dios siempre los amonestaba a que no se apartasen de ella…

Aquí vemos las consecuencia de un rey que se apartó de ella, y producto de todo eso, el pueblo olvido la ley, porque quienes la tenían no habían querido aplicarla…El pueblo desechó el conocimiento y olvidó la ley, prefiriendo ir hacia otros dioses.

Pero entonces: ¿Cómo es que se puede olvidar la ley de Jehová?  Se olvida fácilmente cuando buscamos o permitimos que otros “dioses” gobiernen nuestras vidas, con el pasar del tiempo poco a poco se terminará olvidando el conocimiento de lo que un día tanto bien nos hizo.

Y en el capítulo 8 después comprendemos lo que Dios estaba diciendo, ya que los sacerdotes (quienes conocían la ley) habían hecho negocio con el perdón de los pecados, les convenían que el pueblo pecara así ellos tenían mejores ofrendas…cuando leía eso, me sonaba conocida la historia, a ustedes no? Lo que sucedió muchos siglos después con la Reforma Protestante, coincidencia? Creo que no.

Que quiero que podamos meditar con esto? Que día a día no dejemos la relación con Dios. Sé que cada vez es difícil, pero que pueda ser una carga constante no apartarnos de nuestro creador. Hay muchos que caen en la amenaza de toda la tecnología que nos puede ayudar pero también apartar de Dios, a veces un rato sin celular y redes sociales nos acerca mucho mas al Padre y nos conecta con el cielo, más que con las personas, hagamos el intento, y marquemos la diferencia, hay muchos que necesitan de esa comunión constante de nosotros para llegar a conocer el amor y la salvación que solo Jesucristo les puede dar.

No permitamos que se nos llegue a olvidar la ley, esa ley que para nosotros es la Palabra de Dios transcrita en un maravilloso libro que ha cambiado nuestras vidas y que Dios quiere seguir usando para alcanzar a otros por el poder de su Palabra.

Bendiciones

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Una simple canasta

Hace unos días atrás conversando con un amigo sobre Moisés surgió una reflexión…en el otro blog la semana pasada el tema fue “qué tienes en tu mano”, y esta vez seguiremos con la idea, pero tomaremos otro aspecto: “No te puedes escapar del propósito que Dios tiene para tu vida”

Durante muchos años le dije a Dios que creía que se había equivocado de persona cuando él me hablaba de los planes que tenía para mi vida, y es que no tenían mucha lógica en una niña muy tímida de 12 años…y que cada vez que pronunciaba palabras se ponía muy sonrojada.

Uno de mis personajes favoritos respecto de como Dios cumple sus planes es Moisés, y hemos hablado bastante de él durante el 2017, hoy veremos un simple pero no menos importante detalle de tu vida.

En Exodo 2:1-3 dice:

“En esos días, un hombre y una mujer de la tribu de Leví se casaron. La mujer quedó embarazada y dio a luz un hijo. Al ver que era un niño excepcional, lo escondió durante tres meses. Cuando ya no pudo ocultarlo más, tomó una canasta de juncos de papiro y la recubrió con brea y resina para hacerla resistente al agua. Después puso al niño en la canasta y la acomodó entre los juncos, a la orilla del río Nilo”. (NTV)

Dios protegió la vida de Moisés…por medio de una “simple canasta”. Después fue cuidado por su propia madre, pero adoptado por la hija de Faraón. Él creció en palacio, fue educado como un egipcio y tenía los privilegios de uno. Pero en los versos 23-25 del Cap 2, vemos que Dios escucha el clamor de su Pueblo y decide levantar un “libertador”, y ese era Moisés!

Si el mismo que Dios había protegido cuando era bebé, y que había sido puesto en una “simple canasta”…

Por qué hago tanto énfasis en la canasta? Porque queridos, cuando Dios ha decido un plan, un propósito con una persona lo llevará a cabo sea como sea, le pongas las excusas que le pongas, Dios lo realizará igual, porque no se trata de Ti…se trata del pueblo que debe ser libertado. Al igual que con Jonás, no se trataba de él, sino de Niníve, sucede igual con nosotros, no se trata de nuestra vida, sino de aquellos que Dios quiere que puedan conocer de Él, de aquellos que Dios necesita que sean sanados, restaurados, porque solos no pueden, porque muchas veces no hay nadie alrededor que pueda sostenerlos…y Dios ha decidido usarte a Ti.

Desconozco las veces que Dios habrá protegido tu vida, y los medios que ha usado para que puedas comprender que no puedes escapar de su llamado. Moisés le puso muchas excusas a Dios y sé que nosotros somos muy parecidos a él, pero en algún momento vemos que Moisés dejó a un lado sus excusas y el tímido Moisés no es ya el mismo que hablaba directamente con Dios, algo había cambiado en él…quizás fueron los milagros que vió, o bien la sola presencia de Dios fue suficiente…los 40 años en el desierto para Moisés tampoco fueron en vano, Dios trató con su carácter y lo formó para que fuera ejemplo de otros de la comunión que todos nosotros podemos tener con el Padre.

Lo que también me gusta de la vida de Moisés es que la Biblia no lo muestra como un hombre perfecto, sino que hace énfasis en sus debilidades y defectos, en sus luchas pero también en sus victorias, y en la sencillez de su corazón. El gran Libertador de Israel era alguien no muy diferente a nosotros, claro, no tenía las distracciones de las redes sociales que nosotros tenemos, pero luchaba y Dios vencía por él…

En una simple canasta o en un gran pez, Dios llevará a cabo su plan para tu vida, así que no podrás escapar de el…Dios no te ha elegido por ser el mejor, y tener grandes cualidades, muy por el contrario, sabe de tus luchas, de tus debilidades y de aquello que crees que no sirve para nada, pero Dios sabe que eres material dispuesto para mostrar su gloria a través de tu vida, y así le puedas reflejar…

Finalmente recuerda que no se trata de perfección al estilo humano (es decir, sin errores), sino al estilo de Dios (con errores, con caídas, pero con grandes victorias y con el nombre de Dios como bandera).

Bendiciones!

 

Abraza el propósito

En estas últimas semanas en que hemos celebrado navidad y recordamos el propósito por el cual vino Jesucristo a la tierra que era a restaurar la relación entre nosotros y Dios, que debido a nuestro pecado había sido cortada. Por qué no meditar en cada cumpleaños nuestro el propósito por el cual Dios permitió que estemos en este mundo…

Poder pensar:

  • ¿Sé el propósito por el cual estoy en esta tierra?
  • ¿Lo conozco con exactitud?
  • ¿Cómo me estoy preparando para cumplirlo?
  • ¿Lo estoy cumpliendo? (llevando a cabo)

Jesús conocía muy bien su misión, tú ¿conoces la tuya?

Durante los años que llevo en el ministerio sirviendo a los jóvenes he podido ver que es uno de los grandes problemas que tienen muchos de ellos, y que muchos de nosotros tuvimos. ¿Cómo sabemos el plan de Dios para nuestra vida? Orando, pero antes de eso, debemos saber quiénes somos para Dios, es decir, conocer nuestra identidad. Un joven que sabe quién es para Dios poco a poco comenzara a interesarse cómo puede servirle…y eso por medio de una búsqueda, Dios irá guiando su vida hacia el plan de vida.

Por qué dudamos frente  a los momentos difíciles? Porque muchas veces insertos en el día a día nos olvidamos de lo principal, de nuestra identidad.

Si recordamos la misma vida de Jesucristo, él sabía a lo que había venido, si, antes de ser entregado sintió el peso del pecado sobre sus hombros y se sintió débil pero el Padre le dio las fuerzas necesarias para cumplir su misión. Otro ejemplo es Juan el Bautista, la misión de él, era preparar el camino al Salvador, aún cuando tenía muchos seguidores y hablaba del mensaje de salvación, cuando vio a Jesús comprendió que Él era Dios mismo, y no tuvo problemas en reconocerlo, y le insistió en que Él debía bautizarlo. (Mateo 3:13-15).

En la Biblia podemos encontrar muchas personas que tenían el plan claro, y otras que no tanto, incluso son más las que no lo tenían claro y podemos ver como Dios obró en sus vidas para que finalmente amaran cumplir aquel propósito.

La frase que dice “Dios al que llama capacita” es muy cierta, Dios nunca te mandará a hacer algo que jamás has hecho, sin antes capacitarte. Lo vemos en el mismo David, fue pastor durante muchos años y ahí se entrenó como guerrero y fiel defensor de las ovejas de su padre, pero posteriormente Dios le entregaría como ovejas a todo una nación, a la cual debía defender de los enemigos, que quizás no eran leones ni osos pero si su espíritu era de la misma fuerza que aquellos animales.

No recuerdo si publiqué  o no una reflexión llamada “abraza el propósito” pero abrazar el propósito o llamado, es cuando comprendes el plan que Dios tiene para tu vida y por el cual estas en el este mundo, entonces te das cuenta que todo tiene sentido y ya no te produce rechazo, sino por el contrario, lo amas, por eso es como “abrazarlo”.

Suena bonita la frase cierto? Pero muchos de nosotros nos tardamos años y varios procesos en comprenderlo…no es fácil llegar a amar la el propósito que Dios tiene para tu vida cuando eso involucrara desafíos y salir de nuestra zona de confort.

Pero si quieres una ayudita, lo que a mí me ayudó a dejar mis miedos fue recordar en el resultado de lo que traería todo aquello que Dios había dicho que haría conmigo, ya que las consecuencias serían bendición en las vidas de otras personas y Dios había prometido obrar a través de sus vidas, esa idea me agradaba muchísimo y no me daba temor sino me animaba a ser valiente. Al menos así sucedió conmigo, y fue eso lo que después me permitió abrazar el propósito.

Recuerda que todo propósito que Dios tenga para tu vida no será para que brilles tu, sino para que Él brilla a través de ti, Dios te usará de la forma que sea para que otros puedan conocerle. Y si te preguntas “el como”? Los medios y las técnicas son variadas, Dios es muy original en sus formas, así que no te extrañe que te llame a hacer cosas locas o fuera de común. A mí me instó a escribir y a publicar las reflexiones que tenía guardadas durante años y que no me creía capaz de que alguien fuera a leer…así que animo!! y no le hagas caso a tus temores, que Dios quiere usarte. Ahora tu trabajo es buscar a Dios para que te guie a aquello por el cual estas en esta tierra.

Bendiciones!

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Jesús es el centro de todo

Pensar en estas festividades es pensar en Jesús, pero como mencioné antes, se nos olvida la misión del nacimiento del Hijo de Dios.

Mateo 1:22-23 dice “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel,  que traducido es: Dios con nosotros”.

Entiendo que desde el nacimiento de Jesús ya habían pasado muchos muchos años en que no se sabe con exactitud que había sucedido con el pueblo de Israel, y lo peor es que para colmo de males, estaban nuevamente sometidos, pero esta vez por los romanos. Para muchos de ellos no habían conocido la libertad como nación, solo sabían de aquello por los escritos y por lo que sus antepasados habían contado. Conocían la historia si, pero aún así aguardaban el deseo de ver al Gran Libertador de Israel que los salvaría de la mano de sus opresores. Y no había motivos para dudarlo, Dios lo había hecho así antes, cada vez que habían sido oprimidos Dios levantaba alguien para liberarlos, y esta vez no sería diferente, pero el regalo era mucho mayor, los profetas habían anunciado que Dios mismo estaría entre ellos (Emanuel), entonces su asombro sería aun mas grande. Pero ellos esperaban un libertador militar, ya que su opresión era de aquella, pero habían olvidado que si estaban sometidos a otros pueblos, no era debido a su obediencia, muy por el contrario, se habían apartado de las enseñanzas y su corazón estaba muy lejos de lo que Dios un día en el Sinaí había establecido para su Pueblo amado.

Por eso es que Dios mismo decidió enviar a su hijo para reconciliarlos con Él.

Esa era la misión del pequeño  bebé nacido en Belén de Judea, al que todos celebran una noche del 24 de diciembre todos los años, pero resulta que nos acordamos de nosotros mismos pero olvidamos que el pequeño bebé venía con la misión de reconciliar a los hijos con el Padre celestial, ya que habíamos apartado nuestro corazón de Él.

La única manera era una sola, un sacrificio que consistía en ofrecer como ofrenda un animal perfecto y puro, entonces la ofrenda tomaría los pecados del oferente y así sería quitada su culpa. Eso ordenaba la ley, y así mismo fue como Jesús lo hizo, ofreciéndose Él mismo como ofrenda y así  una vez consumada esta sería aceptada por el Padre. Pero pese a ser verificada su muerte cruelmente en el madero de la cruz, su victoria no se consolidó con ello, sino con su posterior resurrección, demostrando así que había vencido la muerte y al pecado, y otorgando a todo aquel que le reconociera como Señor y Salvador vida eterna junto al Padre del cual un día nos alejamos.

En navidad no solo recordamos su nacimiento como principio de victoria, sino su propósito de vida, que nos permite a todo aquel que lo desee, tener directa comunicación con Dios Padre.

Su nacimiento nos recuerda el mayor regalo  de amor que Dios pudo entregar a la humanidad: enviar a su hijo Jesucristo para morir por el pecado de todos nosotros, aun cuando no seamos dignos de aquella muestra de amor y pasión.

Así que te invito a que este 24 por la noche (no importa si no es la fecha verdadera) puedas agradecer a Dios por el reglo maravilloso de enviar a su Hijo Jesús para darnos salvación y vida eterna. Y si aún no tienes el privilegio de poder conocerle como salvador te invito a que lo hagas, estarás tomando lejos la mejor decisión de toda tu vida, no lo dudes, Jesús no dudó en dar su vida por ti para salvarte.

Bendiciones!

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