“Jehová dió, Jehová quitó”…

Cuando veo las estadísticas del blog y reviso que la entrada que tiene siempre mas visualizaciones es aquella se que titula “Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito, dando gracias por lo incomprendido”, solo puedo recordar en qué situación me encontraba cuando escribí aquella reflexión con un título tan profundo pero a la vez tan potente. Y es que si bien es cierto la publiqué en esta plataforma el 5 de Julio del 2013, recuerdo bien que la publiqué antes en el otro blog que tenía en Blogger, y esa data del 12 de Enero del 2012, esa es la fecha más o menos exacta en que esa reflexión fue escrita, y es que al día de hoy me parecería algo tan pequeño lo vivido como para poder escribir un titulo tan profundo, y a la vez tan desafiante, pero me alienta pensar que ha bendecido a muchas personas con problemas mucho más duros y difíciles que  los que yo pudiera experimentar.

Hoy al pensar en ese pasaje de la Biblia, y en lo que Job experimentaba cuando es guiado a decir esas palabras, no solo me hablan de renuncia, si no de fe, de amor, y por sobre todo de un desapego completo a las cosas de este mundo.

Si pidiera reflexionar sobre ese pasaje en particular, y sobre ese titulo, sería:

“Muchas veces nos apegamos a cosas que creemos que son necesarias y útiles para nuestra vida, pero vemos el caso de Job que la Biblia dice que lo perdió todo, y es mas todos les dieron la espalda, y no solo eso, su salud se vió afectada…podríamos decir que no le quedaba nada, solo la vida…pero aún así, él puede decir esas palabras entendiendo lo que muchos de nosotros no siempre logramos entender, o que a veces frente a pequeñas situaciones que enfrentamos ya todo nuestro mundo se torna diferente. Piense, él lo había perdido todo, no tenía sentido para seguir con vida, pero aún así demuestra una fe, una seguridad y confianza en Dios, entendiendo que si Dios le seguía dando vida era porque había algo mas, sin duda alguna, y si se la quitaba, de igual manera, Dios seguiría siendo Dios. Quizás él podría cambiar, su condición, su salud, su economía, su familia, pero Dios no dejaría de ser Dios. Y al seguir siéndolo no lo dejaría abandonado eternamente…

Es esa la certeza que deberíamos tener nosotros como hijos de Dios. Recuerdo que cuando escribí esa reflexión, dentro de mi poco conocimiento bíblico que tenía solo conocía un pasaje que había escuchado y era que “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”… ese pasaje me ayudó a enfrentar aquella situación que estaba enfrentando y es lo que mencionaba recién, Dios no dejó de ser Dios frente a lo que Job estaba viviendo, y es eso lo que él entendió al decir esas palabras. Es más, podemos ver que son palabras de alabanza, al decir “sea el nombre de Jehová bendito”. ¿Quién puede agradecer por lo malo que está enfrentando? Pocos en realidad, pero Job lo hizo, y ese es el desafío para nosotros, que las situaciones no determinen nuestra visión de que tenemos de Dios.

Durante muchos años yo me comporté como una niñita mal criada que esperaba que Dios le diera todo lo que ella le pedía, y cuando tuve que enfrentar momentos que movieron todo mi pequeño mundo entonces me enojaba con Dios porque lo poco que le conocía era que Él era un Dios de amor y tierno, pero eso no es suficiente para decir que le conocemos, Dios es justicia también, es recto y esas facetas, yo aún no las conocía…pero debía hacerlo… y al día de hoy veo con vergüenza aquellas actitudes que solía tener hacia Dios que si bien es cierto es amor, pero no solo es eso, es mucho más incluso que lo que nosotros podemos imaginar.

Pero a lo que iba, es que Dios seguirá siendo Dios, vivamos lo que vivamos, y sus cualidades y atributos no cambiarán, y así como quizás veamos su mano sobre nuestras vidas como forma de disciplina, también le veamos actuar con amor y misericordia hacia nosotros. Y mientras aquello sucede…sigamos agradeciendo por lo que quizás aun no vemos pero que sabemos que vendrá”.

Bendiciones!

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La misma mano

Nose si habré escrito sobre esto antes, pero ha sido algo que durante esta semana Dios me traía a mi memoria.

Durante todo el Antiguo Testamento y especialmente en el Pentateuco podemos ver a un Dios fuerte, todo poderoso y que mostraba su grandeza por medio de formas muy visibles. Me encanta recordar como estuvo con su amado pueblo durante los 40 años en el desierto, la forma que se manifestaba a ellos, es una forma de poder recordar que Dios permanece siempre fiel con nosotros aun cuando ya hayan pasado mas 2000 años de aquellos hechos.

Esta semana Dios me recordaba una situación que viví hace ya varios años atrás, no recuerdo si lo he comentado aquí ya, pero durante mi estadía en la Universidad Dios la usó para que yo realmente me encontrara con el Dios que durante muchos años decía conocer pero que en realidad bien poco conocía. Durante esos años Dios tomó cada situación para prepararme y transformar mi corazón. Pero hbo un hecho en especial que esta semana me recordaba, y es la vez que cuando creí ver todo perdido en una evaluación, incluso ya me estaba resignando a reprobar porque en la anterior había sucedido así, Dios transformó todo de una manera increíble, y lo mejor es que no fue algo que solo yo haya podido ver sino que la sala estaba llena de personas no solo de mi curso sino de otros años que iban a revisar las preguntas para sus exámenes finales. Y Dios lo hizo posible, era una pregunta que no iba dirigida para mi, sino que era para que otro compañero aumentara su calificación pero el erra y por muerte súbita me la hacen a mí y yo recordé la respuesta correcta y solo me hacen esa pregunta, que claro era de aplicación y teoría, así que ahí termina mi examen y el compañero continua en la evaluación. Recuerdo haber salido y no poder creer lo que había sucedido, lo había visto con tantos antes, pero nunca conmigo, siempre había deseado que sucediera algo así pero no lo había experimentado hasta ese momento…Recuerdo haber posteado en Facebook horas después “la misma mano que tantas vi cerrarse, hoy la vi abrirse para mi”.

Esa misma mano era la que había estado con el pueblo de Israel durante esos 40 años en el desierto y fue la misma que nunca se apartó de ellos durante muchos años más, incluso cuando fueron deportados y llevados cautivos a lugares tan lejanos de su tierra.

Éxodo 13:22 dice:

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego”.

Dios siempre estuvo con ellos y está con nosotros, y tiene el poder suficiente para poder obrar en nuestras vidas y frente a situaciones que muchas veces creemos imposibles.

Por qué Dios me recordaba ese pasaje de mi vida esta semana? Porque hace un mes publiqué algo acerca de ofrecer sacrificio de alabanza aun cuando no vemos o nos cuesta poder agradecer…bueno había obtenido unos resultados que no fueron muy buenos, y mi reacción fue bastante diferente a como lo imaginé mas que nada porque uno se hace la ilusión aun cuando entregamos todo en las manos de Dios, como humanos nos bajoneamos y es normal, lo malo es dejarse llevar mucho tiempo por aquello. Esta semana volví a intentar aquello que hace un mes obtuve los resultados pocos favorables, y aunque espero me vaya mejor, Dios me recordaba su fidelidad y que estuviera tranquila, porque Él cuida de mi, y si que lo hizo porque alguna cosas se complicaron ese día pero vi su mano cuidándome.

Por eso no dejes de confiar, no dejes de recordar que su mano no se ha ido de tu vida, aun cuando muchas veces nosotros nos alejamos y nos vamos, Él nunca se irá, siempre estará, sino recuerda como estuvo con el pueblo que amaba, pese a la ingratitud de  ellos, Él jamás los abandonó aun cuando no se lo merecían. El pueblo de Israel es un ejemplo de nosotros mismos, así que no te desanimes! Dios permanece fiel J

Bendiciones!

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Sacrificio de alabanza

El día de ayer venían muchas cosas a mi mente en el momento de recibir una noticia que no esperaba..,pero minutos mas tarde sentía que Dios me decía “aunque no lo sientas, agradece, aunque no te guste alaba”.

Hay una alabanza que muchos cantamos y que dice “aun en la prueba alaba, no importa alaba, tu alabanza Dios escuchará”, y muchos de nosotros nos emocionamos y cantamos muy conmovidos pero qué sucede cuando realmente tenemos que ofrecer sacrificio de alabanza? Cuando realmente lo que vemos no nos gusta, nos causa tristeza, pero aun así Dios nos dice “alabame, confía”. Cuesta hacerlo cierto? pero saben, esos son los mejores momentos que recordamos porque damos mas de lo que muchas veces podemos ofrecer, no tenemos impedimentos que nos hagan confiarnos de nosotros mismos, sino que es solo Dios y nosotros.

Una de las entradas mas visitadas de este Blog tiene la siguiente cita “Jehová dió, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito” Job 1:21. y lo que vemos ahí es mas que una resignación de Job frente a lo que estaba viviendo, sino que es una rendición total de sí mismo ante Dios, estaba rindiéndose a la soberanía de Dios, estaba en otras palabras diciendo “ya sea que viva o muera, que me des o me quites, Tu Señor seguirás siendo alabado, serás bendito”...

Eso es una alabanza…alabar a Dios no consiste en cantarle algo bonito inspirado por otro, sino que es mucho  mas que eso, es rendirnos completamente a Él, confiando plenamente que no estamos solo y aunque no comprendamos lo que estamos viviendo, aunque quizás en vez de recibir bendiciones recibamos mas pruebas y desafíos que enfrentar Dios seguirá siendo Dios y si Él no cambia, podemos confiar en que en algún momento esta situación terminará y veremos su gloria.

Esa era la confianza de Job por eso Dios después de haberlo probado le devolvió todo lo que había perdido, porque quedó demostrado que Job no era fiel a Dios solo por las bendiciones que Dios le había dado, era fiel porque simplemente había entendido que Dios era Dios y que no cambiaría, y tenía poder suficiente para restaurar lo que él estaba atravesando.

Ofrecer sacrificio de alabanza no es nada fácil, pero si es muy especial, poder incluso decir y declarar con nuestra boca “Señor Jesús confío en Ti, aunque no vea nada hoy, aunque mi corazón esté triste, aunque no comprenda, aunque quisiera que vinieras y me abrazaras, y aunque no te pueda ver o sentir, yo sé que estás conmigo y no me vas a soltar”…

Finalmente el Salmos 27:13 dice “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová  en la tierra de los vivientes”.

Bendiciones!

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“No dejaré de creer ni de confiar”

  • “¿Qué promesas recuerdan que sus Padres les hayan hecho cuando pequeños?”
  • Y qué pasó si aquello no se cumplió? ¿Cómo reaccionaron? ¿Cambió la forma de amar a sus padres, o bien lo dejaron pasar?

Lo que a muchos de nosotros nos ha pasado es que cuando vienen situaciones que nos mueven el piso por decirlo así, y es algo muy doloroso, es que nos enojamos con Dios, es como si todo lo que pareciera que conocemos de Él, se fuera por un tubo, porque aquello que estamos viviendo no pareciera propio de un Dios que dice que nos ama, que somos como la niña de sus ojos, que nos guarda y protege…

Después de varios años de procesos he podido comprender que se trata todo de Fe:

En Hebreos 11 nos dice la definición que todos conocemos de fe, pero como algunos de nosotros hemos crecido en la Iglesia esto muchas veces pasa de ser un mero concepto aprendido de memoria, a tener que aplicarlo.

Ya que es “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver” (NTV)

Y es que cuando el dolor nos invade cómo seguir amando, confiando en el mismo Dios que sabemos que está permitiendo todo lo que nos hace llorar?

Es muy difícil, pero no imposible. En el mismo Hebreos 11 en el verso 39 dice “Debido a su fe, todas esas personas gozaron de una buena reputación, aunque ninguno recibió todo lo que Dios le había prometido”.

¿Se dan cuenta? Ninguno recibió en plenitud lo que Dios le había prometido…a veces queremos que Dios nos abrace, nos apapache y nos diga “tranquilo hija(o) todo estará bien, y somos afortunados cuando eso pasa, pero…y si no pasa? Y si en vez de caricias, Dios permite un dolor aun mayor?

Seguimos creyendo y confiando, y es mas…amando, al Dios que en su Palabra nos dice “te he amando con amor eterno, por tanto te prolongue mi  misericordia”? (Jeremías 31:3)

Dios en su todo no está sujeto a condiciones o modalidades, en el derecho un acto puede existir, pero modificar sus efectos, hay 3 tipos de modalidades: condición, plazo, modo, estas 3 pueden modificar que un acto se pueda concretar.

Pero eso no sucede con Dios, porque Él es suficiente para nosotros.

Ahora yo les pregunto ¿Se han enojado con Dios por algo que sucedió que parecía tan bueno pero simplemente no sucedió?

  • Yo si lo he hecho y varias veces años atrás…

Pero después de varios proceso de fe, Dios ha permitido que con el tiempo mi forma de verlo y de amarlo no dependa de lo que vivo, sino de lo que sé que Él es para mí.

Podemos ver a un Dios muy enfático en el Antiguo Testamento cada vez diciéndole a su pueblo que no olvidara su ley, sus mandamientos, pero qué sucedía? Ellos la olvidaban, muchas veces porque sus propios líderes dejaban de recordárselas…

Una de las maneras de que nuestra fe pueda ser firme, y no tambalee frente aquello que nos causa dolor es su Palabra, conocerla, así podemos conocer al Dios que no solo es amor, sino que es proveedor, consolador, justicia, y mucho mas.

El titulo de esta reflexión nació cuando regresaba de Valdivia después de haber ido a dar una prueba y que no haya sido muy grata la experiencia, eso sin mencionar de que me perdí, y que llegue atrasada, después de eso y meditar en los posibles resultados de ese examen, pensé “pero y si no sale bien”? y es a esa pregunta que  vino: “No dejaré de creer ni de confiar”

Que esta sea nuestra consiga de vida, ya sea que estemos viviendo un buen momento de alegría y estabilidad o bien nos encontremos en el otro extremo.

Una fe firme, no sujeta a condiciones es lo que Dios busca de sus hijos.

Bendiciones!

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“La Barrera de la traición” James Dobson

Les comparto extractos  del capítulo I del libro “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” de James Dobson:

…Para el profeta Jeremías (el plan de Dios), significó ser arrojado en una cisterna. Para otros personajes bíblicos significó su ejecución. Sin embargo, aun en las más terribles de las circunstancias, el plan de Dios es maravilloso, porque finalmente, “a los que aman a Dios” todas las cosas que estén en armonía con su voluntad “les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

Aun así, no es difícil el comprender cómo puede producirse la confusión en cuanto a esto, especialmente en los jóvenes. Durante la juventud, cuando la salud es buena, y los problemas, los fracasos y las aflicciones todavía no han sacudido su pequeño y tranquilo mundo, es relativamente fácil armar el rompecabezas. Uno puede creer sinceramente, y tiene buenos indicios de ello, que siempre será así. Tal persona es extremadamente vulnerable a la confusión espiritual si tiene problemas durante esa época.

El doctor Richard Selzer es un cirujano y uno de mis autores favoritos. El escribe las descripciones más hermosas y compasivas de sus pacientes y de los dramas humanos con que los mismos se enfrentan. En su libro titulado: Letters to a Young Doctor [Cartas para un joven doctor}, dijo que la mayoría de nosotros parecemos estar protegidos durante algún tiempo por una membrana imaginaria que nos protege del horror. Cada día, caminamos dentro de ella y a través de ella, pero casi no nos damos cuenta de su presencia. De la misma manera en que el sistema inmunológico nos protege de la presencia invisible de las bacterias dañinas, esta membrana mítica nos protege de las situaciones que ponen en peligro nuestra vida. Desde luego, no todos los jóvenes tienen esta protección, porque los niños también mueren de cáncer, de problemas congénitos del corazón y de otras clases de trastornos. Pero la mayoría de ellos están protegidos, y no se dan cuenta de esto. Entonces, a medida que pasan los años, un día ocurre. Sin ningún aviso, la membrana se rasga, y el horror penetra en la vida de la persona o en la de uno de sus seres queridos. Es en ese momento que una crisis teológica se presenta inesperadamente.

¿Qué es lo que estoy sugiriendo? ¿Que nuestro Padre celestial no se preocupa por sus vulnerables hijos o no se interesa en ellos? ¿Que se burla de nosotros, los simples mortales, como si fuéramos parte de alguna broma cósmica, cruel? Es casi una blasfemia el escribir tales disparates. Cada descripción de Dios que se hace en la Biblia, lo presenta como infinitamente amoroso y bondadoso, cuidando tiernamente a sus hijos terrenales, y guiando los pasos de los fieles. El dice que “pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (Salmo 100:3). Su gran amor por nosotros le movió a enviar a su Hijo unigénito como sacrificio por nuestro pecado, para que pudiéramos escapar del castigo que merecemos. El hizo esto “porque de tal manera amó al mundo” (luan 3:16).

El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente manera: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38-39). Isaías nos comunicó este mensaje enviado directamente por nuestro Padre celestial: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10). No, el problema no tiene nada que ver con el amor y la misericordia de Dios. Sin embargo, el problema persiste.

Mi principal preocupación acerca de esto, y la razón por la que decidí escribir este libro, es ayudar a mis hermanos en la fe que están luchando con circunstancias que no tienen sentido. En mi trabajo aconsejando a familias que están experimentando distintas pruebas, desde enfermedades y muerte hasta conflictos matrímoniales y rebelión de sus hijos adolescentes, algo muy común que he encontrado es que quienes tienen esas clases de crisis se sienten muy frustrados con Dios. Esto es cierto, muy en particular, cuando suceden cosas que parecen absurdas e inconsecuentes con lo que se les ha enseñado o han entendido. Luego, si el Señor no les rescata de las circunstancias en que están enredados, rápidamente su frustración se deteriora, convirtiéndose en ira y una sensación de haber sido abandonados.

Finalmente, surge la desilusión, y el espíritu comienza a marchitarse…

…Tarde o temprano, la mayoría de nosotros llegaremos a encontrarnos en una situación en la que pareciera que Dios ha perdido el control, o el interés, en lo que está sucediendo. Esta idea sólo es una ilusión, pero tiene consecuencias peligrosas para nuestra salud espiritual y mental. Lo curioso del caso es que no son el dolor y el sufrimiento los que causan el mayor daño. La confusión es el factor que hace trizas la fe.

El espíritu humano es capaz de resistir una enorme cantidad de aflicciones, incluso el encontrarse ante la perspectiva de la muerte, si las circunstancias tienen sentido…

…Es la ausencia de significado lo que hace que su situación sea intolerable. Al encontrarse en esa condición, su depresión causada por una enfermedad inesperada o la trágica muerte de un ser querido, realmente puede ser más intensa que la experimentada por el incrédulo que ni esperaba ni recibió nada. No es raro el escuchar a un cristiano, que se siente confundido, expresar enorme inquietud, ira o incluso blasfemias. Este individuo confuso es como una niñita a la que su padre divorciado le ha dicho que va a ir a verla. Cuando su padre no lo hace, ella sufre mucho más que si él nunca se lo hubiera dicho.

La palabra clave, en relación con esto, es expectativas.

Son ellas las que preparan el camino para que suframos una desilusión. No existe una angustia mayor que la que una persona experimenta cuando ha edificado todo su estilo de vida sobre cierto concepto teológico, y que luego éste se derrumbe en un momento de tensión y dolor extraordinarios. Una persona en esta situación, se enfrenta con la crisis que ha sacudido su fundamento…

…Los cristianos que pierden de vista a Dios durante un período de confusión espiritual son como la viña trepadora que ha sido cortada de su fuente de vida. Están privados de alimento y fuerza. Al principio parecen salir adelante, pero la herida oculta es mortal. Comienzan a marchitarse bajo el calor del sol.

Suelen dejar de asistir a la iglesia, leer la Biblia y orar. Algunos pierden el control de sí mismos, y empiezan a hacer cosas que nunca antes habían pensado hacer. Pero no tienen paz en sus corazones. En realidad, algunas de las personas más amargadas e infelices sobre la faz de la tierra son las que se han separado del Dios que ya no comprenden ni confían en él…

…Cuando una persona empieza a pensar que Dios tiene antipatía hacia ella o le odia, la desmoralización no está muy lejos.

Le pido a la persona que se siente muy afligida, cuyo corazón está quebrantado, y que se siente desesperada por escuchar una palabra de estímulo, que me permita asegurarle que usted puede confiar en el Señor de los cielos y de la tierra. Existe seguridad y descanso en la sabiduría eterna de la Biblia…

Usted puede estar seguro de esto: Jehová, el Rey de reyes y Señor de señores, no está caminando de un lado a otro por los pasillos del cielo sin saber qué hacer acerca de los problemas que existen en la vida de usted.

El puso los mundos en el espacio. El puede tomar en sus manos las cargas que le están agobiando. Y para comenzar dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios” (Salmo 46:10).

**Les recomiendo puedan adquirir este maravilloso libro, lamentablemente tuve que sacar varios pasajes importantes del capitulo para que no sea tan extenso, pero comprenlo! ya sea que estén viviendo un tiempo de dolor o de calma, es un gran tesoro para leer en todo momento, será una gran inversión 🙂

Bendiciones

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Paciencia, solo confía

La Biblia dice en el Salmos 40:1 “Pacientemente espere a Jehová”…

Me gusta mucho porque aunque lleva por título “Alabanza por la liberación divina”, pareciera que nos hablará de fortalezas y animo, y es así, pero curiosamente comienza hablándonos de tener paciencia…no nos dice de forma inmediata “Dios escucha nuestro clamor” sino que la primera palabra es: “Pacientemente espere”, no les llama la atención? A mi sí, y ha sido por varios años desde que comprendí esto.

Hace unos días meditaba en que Dios toma mi verano (diciembre, enero y febrero) para tratar en mi la paciencia, durante años estos meses fueron de preparación o de espera, ya sea por alguna respuesta o para que Dios tratara con mi corazón antes de comenzar las clases en marzo. Este año no ha sido la excepción, y aunque estoy en otro momento de mi vida, Dios sigue usando estos meses para decirme: “paciencia, solo confía”.

El salmos 40 prosigue en el verso 1 diciendo “Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor” y en los versos posteriores habla de lo que Dios hizo por él y como lo rescata de donde se encontraba…Pero antes fue necesario esperar y tener paciencia.

He sido testigo como Dios nos prepara para que luego podamos desempeñar funciones de la mejor manera, los tiempos de espera no son para nada fáciles. Hace unas semanas atrás escribí en el otro blog una entrada que se llama “8 años” y en donde termino instando a tener paciencia y confianza en Dios, porque todo lo importante toma su tiempo, nada que sea sencillo, se hará de la noche a la mañana.

Yo desconozco que puedes estar experimentando que no te deja tranquilo (a), que te quita el sueño, que no sabes qué sucederá, pero desde la misma vereda te puedo decir: paciencia! confía!!

Hay un pasaje que me encanta y que Dios me ha recordado bastante este último tiempo respecto del momento que estoy viviendo y está en Habacuc 2:3 que dice “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará”…

A todos nos cuesta esperar, en las diferentes etapas de la vida, pero lo importante es que aunque sea difícil podamos confiar en ese Dios que nos ha prometido que estaría con nosotros todos los días de nuestra vida.

Finalmente quisiera terminar con una frase que dice “mientras Dios abre la siguiente puerta, alábalo en el pasillo”. La espera no es ni será fácil, pero mientras esperamos alabemos como si ya tuviéramos aquello que esperamos, o más que eso, alabemos simplemente porque Él es Dios y se merece toda nuestra adoración.

Bendiciones!maxresdefault

Jesús sigue en la barca

Hay un mensaje que para mí ha sido muy claro estos últimos meses “Dios está en la barca, y aunque está en silencio, no significa que no hará nada, por el contrario, si Él está todo puede pasar”.

En Mateo 8:23-27 la historia es sencilla, y todos la conocemos, pero el mensaje es tan potente, ya que nos recuerda que sea lo que podamos estar enfrentando Dios está con nosotros. En la historia, Jesús estaba con ellos en la barca, estaba durmiendo, pero estaba. Muchas veces nosotros nos olvidamos que Dios está con nosotros, muchas veces las circunstancias son muy difíciles de comprender que pareciera muy difícil ver a Dios en medio de todo eso, pero Él si está, más cerca de lo que podemos imaginar.

El año ya está llegando a fin y no sé como habrá sido tu año, a qué gigantes y tormentas te tendrías que enfrentar, pero una cosa si sé y es lo que dice el Apóstol Pablo “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14).

Enfrentar un nuevo año con el corazón apretadito y lastimado no es fácil (y créanme que lo sé) pero la fe en nuestro Dios es lo que nos puede mantener en pie y es lo que nos ayudará a enfrentar todo lo que venga y sanar nuestro corazón. He visto como se termina un año con muy pocas fuerzas, pero Dios se encarga de cambiar todo de forma muy repentina y de las maneras que menos he imaginado.

Así que como última reflexión del año, te dejo este pasaje muy conocido por todos, pero con una gran verdad: Dios está junto a ti.

Sea lo que sea que esté sucediendo, Él nunca abandona a los suyos, no es su naturaleza y no lo dejará de hacer, todo tiene una finalidad, quizás no lo veamos ahora, pero aférrate al Dios que en la antigüedad libertó a su pueblo de la mano de Faraón, al Dios que cuando estaban en el desierto los alimentó y si les daba sed les daba agua, al Dios que durante el día los protegía del sol con una nube y durante la noche les acompañaba con una llama de fuego. Su pueblo quizás se equivocó (y pucha que lo hicieron bastante) pero aún así jamás los dejó solos…incluso fue tanto su amor que envió a Jesucristo para salvarlos y que pudieran volver su corazón al Dios que con tanto amor (eterno) les había amado.

Que este 31 de diciembre antes que den las 12 de la noche y ya comience oficialmente el 2018, puedas decirle a Dios “Señor, no sé qué sucederá este próximo año, pero quiero confiar en que Tú estás en control de toda mi vida y tienes un plan de bien para mi, quiero confiar aun cuando no vea nada”.

Bendiciones!

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Dios si está!!

“Dios no está”, es algo que normalmente tendemos a pensar cuando todo se pone cuesta arriba y no entendemos nada de lo que está sucediendo. Es que en esos momentos es tan difícil poder verlo presente, como que la idea no nos calza frente a todo lo que está sucediendo en ese momento. Pero nos olvidamos que realmente “Dios si está”, aunque no veamos ni una pizca de su presencia.

Muchas veces nuestros ojos son cegados por el dolor de las circunstancias, y es normal no ver ni sentir nada, solo dolor, injuscia, tristeza…

Pero Dios si está, y lo importante es que aunque no veamos, no sintamos, o nos cueste mucho poder creer, Él si está y tiene el control de todo.

Hace unas semanas hemos estado viviendo algunas circunstancias no muy agradables y quizás no nos afectan directamente pero si quienes las están viviendo, nos lo han confiado, lo que nos ha permitido compartir su dolor. Pero a la vez también no ha sido grato ir viendo las consecuencias que se han ido produciendo y como han marcado el corazón de quienes se han visto afectados. Lo que por lo menos en mí había producido mucha tristeza, y varias noches le dije a Dios “no entiendo nada de lo que está pasando”, y mucho más me costaba mucho poder concentrarme en mi tiempo de oración y en el tiempo en la Iglesia, ya que veía que muchos decían “Dios se glorificará en las circunstancias” y “Dios bendecirá”, pero mientras yo tenia una lucha en mi corazón, ya que no podía ver cómo Dios podía estar presente en estas situaciones que tanto dolor habían producido a personas cercanas…eso en mi mente no podía concebir la idea, no me calzaba…Y era dificil poder ver o entender que Dios obraría en todo, ya que mi corazón estaba muy cegado por la tristeza. Sin lugar a dudas no fueron días muy gratos, ya que se lo dije a Dios en oración “no te veo presente en esto, o me cuesta poder comprender que estás y que obrarás”, y esa fue mi lucha varios días…

Hasta anoche que comencé a observar algunas cosas que no me dejaban de dar vueltas en mi mente…y hace unas horas atrás, simplemente fue como que Dios me hiciera señas y dijera “hola!!! estoy aquí”, no fué claramente literal, pero si ví lo que tanto me había costado ver: vi que Dios si estaba en todo…que no nos había dejado solos con todo lo que estaba pasando, y comencé a ver los detalles en los que Dios está comenzando a trabajar…quizás son cosas pequeñas cosas pero en esos detallitos creo por fe que Dios comenzará a hacer cosas grandes…en medio de todo lo complicado que está pasando.

Mientras oraba Dios me recordaba Isaías 54: 7-8 …”Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor”…

Dios no se ha ido…aunque no veas nada, Él siempre está!

Cuando los mismos discípulos creyeron que naufragarían, siendo que tenían al mismísimo Jesús con ellos en la barca, tuvieron miedo y se desesperaron, pero a Jesús le bastó dar la orden y todo se calmó. Dios los había abandonado? No, estaba con ellos en la misma circunstancia, en el mismo lugar, solo estaba en silencio…

Ese es solo uno de cuantos ejemplos que la Biblia narra en que Dios, no obró tarde, simplemente actuó en el momento correcto. No se había ido, siempre estuvo y ha estado presente.

Así que sea lo que sea que estés pasando recuerda: Dios si está! no se ha ido! Confía!

Bendiciones!

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“Oraciones olvidadas pero contestadas”

Piense en alguna de las tantas historias que aparecen en la Biblia en las que Dios haya contestado una oración, pero que después no volvamos a saber de aquello… a mí se me ocurre una que casi pasa desapercibida en 1° de Crónicas 4: 9-10 es la oración de Jabes, no sabemos qué sucedió con él posteriormente, solo sabemos que en medio de una numeración de descendientes en la cual podríamos inferir que no era el primogénito porque de lo contrario saldría mencionado,  y después de señalar a sus antepasados el escritor dice “Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó, Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor” y luego menciona la oración que este hizo, la cual ha sido estudiada por muchos.

Les ha pasado que muchas veces hemos orado pidiendo algo a Dios, y con el tiempo lo olvidamos? Y no se trata de que lo que hayamos pedido no sea importante, si no que solo dejamos de preocuparnos… Bueno hace unos días atrás Dios me recordó una de esas oraciones.

Durante cerca de un año atrás no pasé un tiempo muy grato en mi vida, y durante muchos meses le pregunté a Dios muchas cosas que no entendía…más que nada quería que Dios sanara mi corazón, en reiteradas veces pregunte cosas y en otras simplemente acepte el tiempo que estaba viviendo…pero  hace unos días Dios me recordó una oración que hice meses antes a esa situación vivida…

Recuerdo haberle dicho a Dios “no quiero estar en lo máximo, en la cima, porque estar ahí es mucha presión, y soy confrontada con mi orgullo, dame lo suficiente, no quiero más que eso, porque eso me basta, eso no aleja mi corazón de ti”… Durante los meses siguientes olvidé eso…o quizás no, pero no lo considere en esa situación vivida que claramente no “obtuve lo suficiente, sino en muchas ocasiones obtuve lo mínimo y a veces ni eso” pero al final del proceso…si obtuve lo suficiente…

Hace días podía comprender que esa oración si aplicaba a esa situación! Casi un año después pude percatarme de eso. Y así vi como muchas otras veces Dios había actuado respondiendo simplemente oraciones que en su momento le hice…

Muchas de ellas, produjeron grandes cambios en mi vida, oraciones que si no las hubiera hecho no sería quien soy al día de hoy…

Recuerdo la primera vez que Dios cumplió una oración, claro en el momento uno está decidido en lo que pide, pero cuando Dios lo hace, y llega el momento del dolor, nuestra carne, nuestro ego es confrontado, ya no es tan grato…recuerdo que mucho tiempo después de aquella oración importante, Dios me la recordó, y les puedo decir “si, me dolió mucho, quizás hasta pude haberme arrepentido de haberla hecho, pero al día de hoy, ya como 5 años más tarde, es una de las mejores oraciones que he realizado, porque en ella rendía toda mi voluntad y deseos ante Dios, y dejaba que Él obrara como fuera necesario pero que no ocurriera lo que yo estaba viendo”… Y así ocurrió, Dios movió muchas situaciones para que con los años yo no me convirtiera en lo que en un inicio tanto me causó desagrado, si es cierto, me dolió muchísimo, lloré bastante, en el momento no lo entendí, incluso me enojé con Dios, pero al día de hoy no me arrepiento de haber hecho esa oración.

Finalmente  como el escritor en Crónicas señalamos  solo lo importante pero después no volvemos a mencionar aquello, ya sea porque Dios respondió o bien porque simplemente lo olvidamos…Pero podemos tener la seguridad que si fue una oración sincera y dijimos algo importante y decisivo para nuestras vidas, es seguro que Dios ya la haya respondido y lo que estás viviendo actualmente solo sea parte del cumplimiento de aquella (s) oración (nes) realizadas.

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Nosotros podemos olvidarlas, pero Dios no lo hace y responde en su debido tiempo.

…” E invocó Jabes al Dios de Israel…Y le otorgó Dios lo que pidió”… 1° Crónicas 4:10

Bendiciones!

#MeTomasdeTuMano

El Salmos 17:8 dice Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas”… Sin dudas un suplica de protección. Y es eso lo que mas necesitamos en momentos en que las cosas parecieran inciertas y solo nos queda nuestra fe en Dios. 

En varias ocasiones Dios solo nos pide eso, nada mas que confiemos en Él, en su soberanía, en su fidelidad. Pero nos cuesta tanto poder hacerlo…Pareciera que esa gran galería de héroes de la fe que están en Hebreos 11, fueran algo así como la liga de la justicia o como estos grandes super héroes de los tiempos modernos. Pero nos olvidamos que si están en la Biblia es porque fueron tan humanos y carnales como nosotros, es que acaso: ¿Eran mejores que nosotros? es muy probable que no, de lo contrario no estarían como ejemplo para nuestras vidas.

Pero la presión de la sociedad, en que todo va a un ritmo de vida tan fugaz hace que quienes vamos a otro ritmo fuéramos de otro lugar, no encajamos…

Hace casi una semanas atrás tuve que vivir ese momento que varios ya han vivido, que es dar un examen de titulo, los nervios y los temores días antes son algo que en la mayoría se repite, la inseguridad de no hacerlo bien, quizás de no alcanzar con los parámetros que nuestra familia espera, que otros esperan, muchas veces superan incluso nuestras propias expectativas. Pero ya llegado ese momento, al ya estar ahí, no podemos echar pie atrás y nos resta solo hacer lo que sabemos, y lo demás Dios dirá. En mi caso Dios superó mis expectativas, y completó las de mis familiares y cercanos. Momentos antes de entrar tenía algunas frases de una canción que había escuchado “Aquí estoy, caminaré de frente, hay temor, aún así seré valiente…en mi debilidad tu fuerza crecerá, que venga todo lo que a ti me acerca, no retrocederé y un paso mas daré, pues sé que vas conmigo”. Esa canción estuvo conmigo durante toda la noche anterior y durante gran parte del día, sabía que Dios guiaría todo, pero tenía muchas dudas y nervios propios del momento.

 

Horas antes había ido con mi sobrinito a comprar algo para el almuerzo, en una primera instancia iría sola, pero él, a penas me vió salir quiso ir…y tuve que tomarle la mano…cuando lo hice fue como si Dios me dijera “así estás conmigo, no te voy a soltar”, y observaba su pequeña manito junto a la mía.

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Y así fue, Dios estuvo y lo hizo posible…incluso todo parecía un sueño…realmente había sido así? Si, y Dios lo hizo!

Quizás hoy les escribo desde la tranquilidad después de una gran victoria, intentandoles dar animo, y a que no pierdan la esperanza, y es que eso es lo que Dios nos demanda cada día, que no dejemos de confiar en Él. Quizás alguno dirá: “ahh pero después de una victoria todos somos super vencedores” y es cierto, pero también sé lo que he vivido antes…y minutos antes de entrar le decía a un amigo por chat “sé que Dios estará conmigo, sé que no me trajo hasta este momento para abandonarme, sino para darme la victoria, Él guiará mis labios al hablar”. Y así fue, no lo menciono para jactarme de lo que he dicho, muy contrario, algunos que han seguido este blog desde los inicios y los que siguen mi otro blog personal donde cuento mas experiencias de mi vida personal, saben que lo de la fe nunca se me dió muy fácil, y confiar en Dios es algo que durante años Dios mismo me dijo que hiciera…muchos amigos me decían “pero porqué tanta desconfianza”? Al día de hoy creo que hay etapas y procesos que te van sanando y van afirmando tu fe, Dios se encarga de hacerlo.

Por eso te digo esas palabras que entendía ese día: “Dios está contigo, no te ha traído hasta aquí (hasta este momento, hasta esta etapa de tu vida, hasta esta situación, etc) para abandonarte, si no para darte la victoria! Si depositas toda tu fe en Él, Él se encargará de obrar de acuerdo a su perfecta y divina voluntad en tu vida…no te abandonará…nunca lo ha hecho”…

¿Recuerdas al pueblo de Israel en el desierto? pasaron 40 años años dando vueltas en el mismo lugar, ¿Por qué? Deuterenomio 8:2 dice “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.

Nunca los abandonó, siempre cumplió su promesa, nunca les faltó comida, ni su calzado se gastó, dicen los versículos mas adelante…

Dios nunca nos abandona, aún cuando nosotros no veamos nada…el pueblo aun viendo las señales no creía…no seamos como ellos que aun viendo rechazaron al Mesías años mas tarde…

Tómate de su mano, y decide no soltarte! porque Él no te soltará!

Bendiciones!