“Jehová dió, Jehová quitó”…

Cuando veo las estadísticas del blog y reviso que la entrada que tiene siempre mas visualizaciones es aquella se que titula “Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito, dando gracias por lo incomprendido”, solo puedo recordar en qué situación me encontraba cuando escribí aquella reflexión con un título tan profundo pero a la vez tan potente. Y es que si bien es cierto la publiqué en esta plataforma el 5 de Julio del 2013, recuerdo bien que la publiqué antes en el otro blog que tenía en Blogger, y esa data del 12 de Enero del 2012, esa es la fecha más o menos exacta en que esa reflexión fue escrita, y es que al día de hoy me parecería algo tan pequeño lo vivido como para poder escribir un titulo tan profundo, y a la vez tan desafiante, pero me alienta pensar que ha bendecido a muchas personas con problemas mucho más duros y difíciles que  los que yo pudiera experimentar.

Hoy al pensar en ese pasaje de la Biblia, y en lo que Job experimentaba cuando es guiado a decir esas palabras, no solo me hablan de renuncia, si no de fe, de amor, y por sobre todo de un desapego completo a las cosas de este mundo.

Si pidiera reflexionar sobre ese pasaje en particular, y sobre ese titulo, sería:

“Muchas veces nos apegamos a cosas que creemos que son necesarias y útiles para nuestra vida, pero vemos el caso de Job que la Biblia dice que lo perdió todo, y es mas todos les dieron la espalda, y no solo eso, su salud se vió afectada…podríamos decir que no le quedaba nada, solo la vida…pero aún así, él puede decir esas palabras entendiendo lo que muchos de nosotros no siempre logramos entender, o que a veces frente a pequeñas situaciones que enfrentamos ya todo nuestro mundo se torna diferente. Piense, él lo había perdido todo, no tenía sentido para seguir con vida, pero aún así demuestra una fe, una seguridad y confianza en Dios, entendiendo que si Dios le seguía dando vida era porque había algo mas, sin duda alguna, y si se la quitaba, de igual manera, Dios seguiría siendo Dios. Quizás él podría cambiar, su condición, su salud, su economía, su familia, pero Dios no dejaría de ser Dios. Y al seguir siéndolo no lo dejaría abandonado eternamente…

Es esa la certeza que deberíamos tener nosotros como hijos de Dios. Recuerdo que cuando escribí esa reflexión, dentro de mi poco conocimiento bíblico que tenía solo conocía un pasaje que había escuchado y era que “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”… ese pasaje me ayudó a enfrentar aquella situación que estaba enfrentando y es lo que mencionaba recién, Dios no dejó de ser Dios frente a lo que Job estaba viviendo, y es eso lo que él entendió al decir esas palabras. Es más, podemos ver que son palabras de alabanza, al decir “sea el nombre de Jehová bendito”. ¿Quién puede agradecer por lo malo que está enfrentando? Pocos en realidad, pero Job lo hizo, y ese es el desafío para nosotros, que las situaciones no determinen nuestra visión de que tenemos de Dios.

Durante muchos años yo me comporté como una niñita mal criada que esperaba que Dios le diera todo lo que ella le pedía, y cuando tuve que enfrentar momentos que movieron todo mi pequeño mundo entonces me enojaba con Dios porque lo poco que le conocía era que Él era un Dios de amor y tierno, pero eso no es suficiente para decir que le conocemos, Dios es justicia también, es recto y esas facetas, yo aún no las conocía…pero debía hacerlo… y al día de hoy veo con vergüenza aquellas actitudes que solía tener hacia Dios que si bien es cierto es amor, pero no solo es eso, es mucho más incluso que lo que nosotros podemos imaginar.

Pero a lo que iba, es que Dios seguirá siendo Dios, vivamos lo que vivamos, y sus cualidades y atributos no cambiarán, y así como quizás veamos su mano sobre nuestras vidas como forma de disciplina, también le veamos actuar con amor y misericordia hacia nosotros. Y mientras aquello sucede…sigamos agradeciendo por lo que quizás aun no vemos pero que sabemos que vendrá”.

Bendiciones!

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De un hombre común a una Roca

“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”.Mateo 26: 75

Para muchos de nosotros este hecho es uno de los que marca un antes y un después en la vida de Simón Pedro, había estado durante alrededor de 3 años con su Maestro, había visto milagros, era uno de sus más cercanos, le conocía, pero por esta razón debía enfrentar una de las pruebas que sin lugar a dudas marcaría su vida: Negar a su Maestro.

No solo era decir 3 veces una frase, sino que era negar todo lo que había visto, oído y vivido.

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos negado a Jesús, ya sea verbalmente o mediante nuestras actitudes o acciones. Hemos dejado a un lado todo lo que hemos visto y oído de Él, y nos dejamos llevar por las emociones o sentimientos del momento, en este caso al igual que Pedro, por el miedo.

Pero nada nos hace distintos a él, somos igual de imperfectos y pecadores. Y al igual que él, después de negarle, hemos recobrado la razón y comprendemos la magnitud de nuestro pecado, y el sentimiento de culpa es terrible, es en ese momento en que Satanás viene a susurrarnos al oído mentiras por ejemplo: ¿Cómo tú que te dices hijo de Dios, haces esto?, ¿Y ahora como queda el nombre de Jesús y el evangelio que tanto defiendes?, entre otras mentiras.

Muchos se han dejado llevar por esas emociones y han cometido errores aun más grandes en contra de sí mismos, como si aquello solucionara en algo lo que ya realizamos.  

Pero al igual que la vida de Pedro, la nuestra puede cambiar, no en vano en Hechos 2 vemos a un Pedro totalmente diferente, hablando lleno del Espíritu Santo y ya no con dudas ni temores.

Todo lo acontecido anteriormente no solo forjó su carácter sino que le dio la certeza de que el evangelio no era de condenación sino de perdón y restauración para todo aquel que lo deseara, y no era un mero discurso, sino que él mismo  había experimentado, la gracia, el perdón y el amor de su Maestro a quien había negado. Jesús necesitaba un hombre así, sabía que muchas cosas de sus caracter tendrían que ser modificadas, pero sabía que su Obra estaría segura y que el mensaje no sería callado en un hombre como él.

Al igual que él, tu y yo le hemos negado muchas veces, dejándonos llevar por las circunstancias y la desesperación, pero podemos estar confiados que cada vez que nos acercamos ante su Presencia con un corazón sincero y deseoso de perdón, lo obtendremos.

Lucas 7:47 dice “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”. 

Y Pedro lo había entendido así.

La  muerte de Jesús en la cruz no fue por nuestras buenas obras, sino por el perdón de cada uno de nuestros pecados…y si Dios perdonó a uno que estuvo con Él y anduvo junto a Él y vio todo lo que Él hizo, nada nos impide que obtengamos su perdón y restauración.

Finalmente John F. MacArthur en su Libro “Doce hombres comunes y corrientes” dice:

…”Pedro era exactamente como muchos cristianos son hoy día: carnales y espirituales. A veces sucumbió ante los hábitos de la carne; otras, actuó en el Espíritu. A veces fue pecador, pero otras actuó como un hombre justo tiene que actuar. Este hombre vacilante, a veces Simón, a veces Pedro, era el líder de los Doce”…

Bendiciones! 🙂

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Tepuy Wey, los tepuy son montañas son las formaciones expuestas más antiguas en el planeta 

Temporada de poda

Hace poco vi como en está época del año comienzan a podar los árboles y algunas plantas de los jardines o de las calles. Es que es necesario porque de lo contrario cuando llegue la primavera pueden crecer mal y es en este tiempo en otoño e invierno en que se deben quedar flaquito y a simple vista pareciera que no tienen vida, que quizás pronto morirán. Pero no, no van a morir,sólo se preparan para enfrentar el duro invierno. Dentro de pocos meses volverán los climas cálidos y el sol brillará sobre sus hojas, y estas volverán a tener ese verde que las caracteriza, las flores volverán a florecer y los árboles se llenarán de hojas nuevas y darán así fruto.
Cuando veía y escuchaba podar algunos árboles, mediana en que muchos de nosotros vivimos épocas de poda, Dios es quien lo hace, y durante esa época puede que parezcamos que pronto moriremos, pero no, sólo es el proceso de transformación. Uno que si, nos duele que que después tendrá su gran fruto.
Sino recuerda el árbol que habla salmos 1 y que Jeremías vuelve a mencionar caso de forma textual.

“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”. (Jeremías 17:8)

Y también en Jeremías 18:4 nos habla de eso “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla”. Un pasaje muy conocido por todos, donde vemos que Dios CAPACITA y TRABAJA en nuestras vidas.

Muchas veces cuando Dios nos habla de sus sueños y de lo que hará con nuestras vidas es bonito, si, pero se nos olvida un elemento: habrá CAPACITACIÓN (antes que aquello sea cumplido).

Dios necesita tratar con nuestras vidas porque así como estamos, debido a nuestra condición de pecado no podemos ser útiles para desempeñar aquello que Dios tiene determinado.

El verso 6  de Jeremías 18 nos habla de que somos tan moldeables como lo es el barro en las manos del alfarero, pero antes menciona que muchas veces el alfarero cuando la vasija no queda como debe ser, la rompe y la vuelve a hacer…

Cuando vivimos este tiempo, normalmente es un tiempo de mucho dolor, porque ya sea que seamos confrontados con nuestra propia humanidad o Dios trata en nosotros áreas que no siempre queremos tocar, y eso nos duele, la transformación duele…

Quisiera compartirles algo que encontré leyendo un libro que Dios ha usado mucho estas semanas para enseñarme y hablarme:

“Aprendamos  de  los  ejemplos  que  Dios  nos  da  por  medio  de  las  plantas  y  los  árboles.  Cuando  se  planta  un  árbol  frutal  en  el  suelo,  éste  debe  soportar  tormentas  y  lluvias,  el  sol  ardiente  y  el  viento.

Si  un  árbol  joven  pudiera  hablar,  quizá  dijera:  “¡Sáquenme  de  aquí!  ¡Pónganme  en  un  lugar  donde  no  deba  sufrir  este  calor  tremendo  ni  estas  tormentas  de  viento!”.

Si  el  jardinero  le  hiciera  caso  al  árbol,  en  realidad  le  haría   daño.  Los  árboles  soportan  el  sol  ardiente  y  las  tormentas  de  lluvia  haciendo  que  sus  raíces  se  introduzcan  más  profundamente  en  la  tierra.  La  adversidad  que  enfrentan  representa  a  la  larga  el  origen  de  su  gran  estabilidad.  La  dureza  de  los  elementos  que  los  rodean  les  hace  buscar  otra  fuente  de  vida.  Un  día,  llegarán  al  punto  en  que  aun  la  más  terrible  tormenta  no  podrá  afectar  su  capacidad  de  producir  frutos.

Yo  vivía  en  Florida,  capital  de  los  cítricos.  La  mayoría  de  los habitantes  de  este  estado  sabe  que  mientras  más  frío  es  el  invierno, más  dulces  serán  las  naranjas.  Si  no  huyéramos  tan  prontamente  de  la  resistencia  espiritual,  nuestros  sistemas  de  raíces  se  volverían  más  profundos  y  fuertes,  y  nuestro  fruto  sería  más  abundante  y  dulce  a  los  ojos  de  Dios  y  más  apetitoso  para  su  pueblo.  Seríamos  los  árboles  maduros  en  los  que  el  Señor  se  deleita,  en  lugar  de  aquellos  que  son  arrancados  por  su  falta  de  fruto  (Lucas  13:6–9). 

No  deberíamos  ofrecer  resistencia  justo  a  aquello  que  Dios  envía  a  nuestra  vida  para  hacernos  madurar”.

Como podemos ver el autor inspirado menciona que las dificultades que muchas veces son para fortalecernos y no para que nos derrumben.

Como a los arboles, las inclemencias del clima los hacen mas fuertes, y afirman mucho mas sus raíces.

Es eso lo que debería suceder con nosotros.

Por ejemplo: desde principio de año nuestra Iglesia ha estado viviendo momentos muy complicados, y cuando las cosas parecían comenzar a calmarse un poco en la pastoral juvenil surge un problema que nos deja a nosotros bastante complicados, desde ese tiempo a la fecha ha sido un tiempo muy difícil, volver a levantarnos ha sido difícil y duro. Hemos llorado mucho, pero hemos entendido que es un proceso que Dios tiene con todo el grupo y con la Iglesia. Durante este tiempo con muchos de nosotros Dios ha ido exponiendo nuestra verdadera naturaleza, y hemos ido viendo como realmente somos, y nos hemos tenido que buscar mucho mas de Dios, y arrepentirnos. Poco a poco, oración tras oración, búsqueda tras búsqueda Dios ha ido sanando nuestros corazones y sabemos a estas alturas que no somos los mismos que comenzamos, Dios ha ido poco a poco sanando, trabajando en cada corazón. Cuanto durará el proceso? No lo sabemos, pero si podemos ver lo que Dios hará en nuestras vidas cuando todo termine, estaremos mucho mas equipados para enfrentar lo que Dios tenga para nosotros y para poder ayudar a otros.

Estimados, el proceso sin lugar a dudas duele, y mucho, pero sabemos que el resultado final es algo glorioso. Me gusta mucho ese pasaje en Hebreos 11: 39-40 “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”

Esto también involucra fe, si bien es cierto que las dificultades muchas veces no nos dejan ver más allá que lo que estamos viviendo, pero su Palabra también dice que: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28. Dios tiene un propósito con cada situación que experimentamos, no nos abandona, nunca lo ha hecho.

DIOS nos permita crear raíces  de fe tan profundas que cuando venga viento, lluvia, sol, calor, no nos haga decaer, sino permanecer y dar buen fruto.

Bendiciones!

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La misma mano

Nose si habré escrito sobre esto antes, pero ha sido algo que durante esta semana Dios me traía a mi memoria.

Durante todo el Antiguo Testamento y especialmente en el Pentateuco podemos ver a un Dios fuerte, todo poderoso y que mostraba su grandeza por medio de formas muy visibles. Me encanta recordar como estuvo con su amado pueblo durante los 40 años en el desierto, la forma que se manifestaba a ellos, es una forma de poder recordar que Dios permanece siempre fiel con nosotros aun cuando ya hayan pasado mas 2000 años de aquellos hechos.

Esta semana Dios me recordaba una situación que viví hace ya varios años atrás, no recuerdo si lo he comentado aquí ya, pero durante mi estadía en la Universidad Dios la usó para que yo realmente me encontrara con el Dios que durante muchos años decía conocer pero que en realidad bien poco conocía. Durante esos años Dios tomó cada situación para prepararme y transformar mi corazón. Pero hbo un hecho en especial que esta semana me recordaba, y es la vez que cuando creí ver todo perdido en una evaluación, incluso ya me estaba resignando a reprobar porque en la anterior había sucedido así, Dios transformó todo de una manera increíble, y lo mejor es que no fue algo que solo yo haya podido ver sino que la sala estaba llena de personas no solo de mi curso sino de otros años que iban a revisar las preguntas para sus exámenes finales. Y Dios lo hizo posible, era una pregunta que no iba dirigida para mi, sino que era para que otro compañero aumentara su calificación pero el erra y por muerte súbita me la hacen a mí y yo recordé la respuesta correcta y solo me hacen esa pregunta, que claro era de aplicación y teoría, así que ahí termina mi examen y el compañero continua en la evaluación. Recuerdo haber salido y no poder creer lo que había sucedido, lo había visto con tantos antes, pero nunca conmigo, siempre había deseado que sucediera algo así pero no lo había experimentado hasta ese momento…Recuerdo haber posteado en Facebook horas después “la misma mano que tantas vi cerrarse, hoy la vi abrirse para mi”.

Esa misma mano era la que había estado con el pueblo de Israel durante esos 40 años en el desierto y fue la misma que nunca se apartó de ellos durante muchos años más, incluso cuando fueron deportados y llevados cautivos a lugares tan lejanos de su tierra.

Éxodo 13:22 dice:

“Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego”.

Dios siempre estuvo con ellos y está con nosotros, y tiene el poder suficiente para poder obrar en nuestras vidas y frente a situaciones que muchas veces creemos imposibles.

Por qué Dios me recordaba ese pasaje de mi vida esta semana? Porque hace un mes publiqué algo acerca de ofrecer sacrificio de alabanza aun cuando no vemos o nos cuesta poder agradecer…bueno había obtenido unos resultados que no fueron muy buenos, y mi reacción fue bastante diferente a como lo imaginé mas que nada porque uno se hace la ilusión aun cuando entregamos todo en las manos de Dios, como humanos nos bajoneamos y es normal, lo malo es dejarse llevar mucho tiempo por aquello. Esta semana volví a intentar aquello que hace un mes obtuve los resultados pocos favorables, y aunque espero me vaya mejor, Dios me recordaba su fidelidad y que estuviera tranquila, porque Él cuida de mi, y si que lo hizo porque alguna cosas se complicaron ese día pero vi su mano cuidándome.

Por eso no dejes de confiar, no dejes de recordar que su mano no se ha ido de tu vida, aun cuando muchas veces nosotros nos alejamos y nos vamos, Él nunca se irá, siempre estará, sino recuerda como estuvo con el pueblo que amaba, pese a la ingratitud de  ellos, Él jamás los abandonó aun cuando no se lo merecían. El pueblo de Israel es un ejemplo de nosotros mismos, así que no te desanimes! Dios permanece fiel J

Bendiciones!

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Sacrificio de alabanza

El día de ayer venían muchas cosas a mi mente en el momento de recibir una noticia que no esperaba..,pero minutos mas tarde sentía que Dios me decía “aunque no lo sientas, agradece, aunque no te guste alaba”.

Hay una alabanza que muchos cantamos y que dice “aun en la prueba alaba, no importa alaba, tu alabanza Dios escuchará”, y muchos de nosotros nos emocionamos y cantamos muy conmovidos pero qué sucede cuando realmente tenemos que ofrecer sacrificio de alabanza? Cuando realmente lo que vemos no nos gusta, nos causa tristeza, pero aun así Dios nos dice “alabame, confía”. Cuesta hacerlo cierto? pero saben, esos son los mejores momentos que recordamos porque damos mas de lo que muchas veces podemos ofrecer, no tenemos impedimentos que nos hagan confiarnos de nosotros mismos, sino que es solo Dios y nosotros.

Una de las entradas mas visitadas de este Blog tiene la siguiente cita “Jehová dió, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito” Job 1:21. y lo que vemos ahí es mas que una resignación de Job frente a lo que estaba viviendo, sino que es una rendición total de sí mismo ante Dios, estaba rindiéndose a la soberanía de Dios, estaba en otras palabras diciendo “ya sea que viva o muera, que me des o me quites, Tu Señor seguirás siendo alabado, serás bendito”...

Eso es una alabanza…alabar a Dios no consiste en cantarle algo bonito inspirado por otro, sino que es mucho  mas que eso, es rendirnos completamente a Él, confiando plenamente que no estamos solo y aunque no comprendamos lo que estamos viviendo, aunque quizás en vez de recibir bendiciones recibamos mas pruebas y desafíos que enfrentar Dios seguirá siendo Dios y si Él no cambia, podemos confiar en que en algún momento esta situación terminará y veremos su gloria.

Esa era la confianza de Job por eso Dios después de haberlo probado le devolvió todo lo que había perdido, porque quedó demostrado que Job no era fiel a Dios solo por las bendiciones que Dios le había dado, era fiel porque simplemente había entendido que Dios era Dios y que no cambiaría, y tenía poder suficiente para restaurar lo que él estaba atravesando.

Ofrecer sacrificio de alabanza no es nada fácil, pero si es muy especial, poder incluso decir y declarar con nuestra boca “Señor Jesús confío en Ti, aunque no vea nada hoy, aunque mi corazón esté triste, aunque no comprenda, aunque quisiera que vinieras y me abrazaras, y aunque no te pueda ver o sentir, yo sé que estás conmigo y no me vas a soltar”…

Finalmente el Salmos 27:13 dice “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová  en la tierra de los vivientes”.

Bendiciones!

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Dios aún está!

El titulo de la entrada puede ser muy parecido a otros del 2017, pero aquí les comparto una predica de hace unos días atrás en la cual Dios una vez más me recordó a mi y a quienes estuvieron presentes ese día que “Él no se ha ido, está muy presente en nuestras vidas”…

Marcos 4:38 dice : “Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?” 

Podemos ver un pasaje bastante conocido por todos, y basta solo leerlo para comprender lo que Dios quiere hablarnos, pero veamos los detalles que quizás en la lectura rápida no siempre vemos.

Muchas veces en la rutina de nuestro día a día conocemos que Dios está presente en nuestra vida, pero de vez en cuando se nos olvida cuando vienen situaciones difíciles.

Y es ahí donde pensamos “Dios no está”, “porque si estuviera haría algo”. Pero hoy veremos por su Palabra que muy por el contrario, “Dios, SI ESTÁ” y está muy presente.

Marcos en el verso 38 dice: “Y él estaba en la popa”, – Entonces “se había ido”? No!! Si estaba, lo podemos leer textual, y eso es lo mas increíble de todo, porque muchas veces en medio de los procesos o momentos duros que vivimos, tendemos a pensar que Dios mágicamente se fue…

Después el mismo versículo dice: “durmiendo sobre un cabezal” -à Entonces, si, había motivos para creer que todo podía salir mal, pero, recordemos lo anterior, ¿Estaba o no? Si estaba, que no hiciera nada de inmediato, no quería decir que no haría nada…

Muchas veces, nos quedamos solo con la parte final de este pasaje que es cuando Jesús obra con poder y todo se calma, y está bien, es el resultado del gran poder de Dios, pero cuando todo anda mal…cuando las cosas no salen como nos hubiera gustado, cuando en vez que una caricia de Dios viene mas dolor, entonces…Dios es malo y no está presente?

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Romanos 8:28

Lamentablemente pensamos erradamente, porque podemos leer claramente que Dios en la persona de Jesús si estaba, durmiendo, pero si estaba y cuando Él está, entonces algo va a suceder, nada será lo mismo cuando Él está presente.

Si seguimos leyendo vemos una situación que muchos de nosotros decimos frente al dolor, cuando lo lógico no funciona y no sucede, y muy por el contrario, ocurre lo que no queríamos…

“y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

Es que en medio del dolor, no podemos ver con claridad.

Ahora, por qué recordar esta maravillosa historia? Porque como mencioné en el inicio, muchas veces tenemos claro en lo que creemos, pero dentro del ajetreo del día a día y cuando sucede algo que nos produce dolor es difícil poder confiar, cuando como en el caso de los discípulos, ya veían las olas encima y ya veían su muerte segura.

Hoy Dios mas que reprendernos por nuestra falta de fe en medio de los procesos, quiere recordarnos algo tan sencillo pero a la vez tan importante como que “Estoy presente” “tengo el control” “no te he dejado solo/a en esto” incluso recordarnos que aquellas oraciones que tanto hemos realizado y que quizás aun no vemos una respuesta Dios no las ha olvidado, sino que aún no es el tiempo indicado para que aquello se realice.

También añadir que, Jesús no haya dicho nada y que estuviera durmiendo no significó que no obraría…

Los silencios de Dios no son agradables, porque la mayoría de las veces es cuando reamente necesitamos aquello que nos de fuerzas para seguir, escuchar su voz hablarnos nos levantaría, pero también sus silencio prueban nuestra fe, como en el caso de los discípulos, ellos estaban conociendo recién y no sería el primer ni el ultimo milagro que verían de Jesús…

Estuvieron con él 3 años, y después de eso, ya no fueron los mismos, su vida había cambiado totalmente, Pedro es uno de mis favoritos, es el mismo que tuvo poca fe al caminar sobre las aguas, pero después lo vemos en Hechos 2 totalmente transformado, sin lugar a dudas nunca mas fue el mismo, el duro de carácter Dios lo usó para que muchos pudieran conocer el mensaje de Salvación.

Yo les pregunto “estamos viendo solo lo malo en lo que estas viviendo? o vas a confiar en que si Dios está en tu barca, entonces algo va a cambiar, quizás no de inmediato, pero en algún momento las cosas cambiaran”.

Cada uno de nosotros es dueño de una barca, y Jesús está en ella, quizás lo hemos visto de diferentes maneras, pero recordemos que si Él está, no nos dejará naufragar, como dice el Salmos 118:17 “No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH”.

ÉL si está, no se ha ido, y eso es suficiente…

Bendiciones!

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“La Barrera de la traición” James Dobson

Les comparto extractos  del capítulo I del libro “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” de James Dobson:

…Para el profeta Jeremías (el plan de Dios), significó ser arrojado en una cisterna. Para otros personajes bíblicos significó su ejecución. Sin embargo, aun en las más terribles de las circunstancias, el plan de Dios es maravilloso, porque finalmente, “a los que aman a Dios” todas las cosas que estén en armonía con su voluntad “les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).

Aun así, no es difícil el comprender cómo puede producirse la confusión en cuanto a esto, especialmente en los jóvenes. Durante la juventud, cuando la salud es buena, y los problemas, los fracasos y las aflicciones todavía no han sacudido su pequeño y tranquilo mundo, es relativamente fácil armar el rompecabezas. Uno puede creer sinceramente, y tiene buenos indicios de ello, que siempre será así. Tal persona es extremadamente vulnerable a la confusión espiritual si tiene problemas durante esa época.

El doctor Richard Selzer es un cirujano y uno de mis autores favoritos. El escribe las descripciones más hermosas y compasivas de sus pacientes y de los dramas humanos con que los mismos se enfrentan. En su libro titulado: Letters to a Young Doctor [Cartas para un joven doctor}, dijo que la mayoría de nosotros parecemos estar protegidos durante algún tiempo por una membrana imaginaria que nos protege del horror. Cada día, caminamos dentro de ella y a través de ella, pero casi no nos damos cuenta de su presencia. De la misma manera en que el sistema inmunológico nos protege de la presencia invisible de las bacterias dañinas, esta membrana mítica nos protege de las situaciones que ponen en peligro nuestra vida. Desde luego, no todos los jóvenes tienen esta protección, porque los niños también mueren de cáncer, de problemas congénitos del corazón y de otras clases de trastornos. Pero la mayoría de ellos están protegidos, y no se dan cuenta de esto. Entonces, a medida que pasan los años, un día ocurre. Sin ningún aviso, la membrana se rasga, y el horror penetra en la vida de la persona o en la de uno de sus seres queridos. Es en ese momento que una crisis teológica se presenta inesperadamente.

¿Qué es lo que estoy sugiriendo? ¿Que nuestro Padre celestial no se preocupa por sus vulnerables hijos o no se interesa en ellos? ¿Que se burla de nosotros, los simples mortales, como si fuéramos parte de alguna broma cósmica, cruel? Es casi una blasfemia el escribir tales disparates. Cada descripción de Dios que se hace en la Biblia, lo presenta como infinitamente amoroso y bondadoso, cuidando tiernamente a sus hijos terrenales, y guiando los pasos de los fieles. El dice que “pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (Salmo 100:3). Su gran amor por nosotros le movió a enviar a su Hijo unigénito como sacrificio por nuestro pecado, para que pudiéramos escapar del castigo que merecemos. El hizo esto “porque de tal manera amó al mundo” (luan 3:16).

El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente manera: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38-39). Isaías nos comunicó este mensaje enviado directamente por nuestro Padre celestial: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10). No, el problema no tiene nada que ver con el amor y la misericordia de Dios. Sin embargo, el problema persiste.

Mi principal preocupación acerca de esto, y la razón por la que decidí escribir este libro, es ayudar a mis hermanos en la fe que están luchando con circunstancias que no tienen sentido. En mi trabajo aconsejando a familias que están experimentando distintas pruebas, desde enfermedades y muerte hasta conflictos matrímoniales y rebelión de sus hijos adolescentes, algo muy común que he encontrado es que quienes tienen esas clases de crisis se sienten muy frustrados con Dios. Esto es cierto, muy en particular, cuando suceden cosas que parecen absurdas e inconsecuentes con lo que se les ha enseñado o han entendido. Luego, si el Señor no les rescata de las circunstancias en que están enredados, rápidamente su frustración se deteriora, convirtiéndose en ira y una sensación de haber sido abandonados.

Finalmente, surge la desilusión, y el espíritu comienza a marchitarse…

…Tarde o temprano, la mayoría de nosotros llegaremos a encontrarnos en una situación en la que pareciera que Dios ha perdido el control, o el interés, en lo que está sucediendo. Esta idea sólo es una ilusión, pero tiene consecuencias peligrosas para nuestra salud espiritual y mental. Lo curioso del caso es que no son el dolor y el sufrimiento los que causan el mayor daño. La confusión es el factor que hace trizas la fe.

El espíritu humano es capaz de resistir una enorme cantidad de aflicciones, incluso el encontrarse ante la perspectiva de la muerte, si las circunstancias tienen sentido…

…Es la ausencia de significado lo que hace que su situación sea intolerable. Al encontrarse en esa condición, su depresión causada por una enfermedad inesperada o la trágica muerte de un ser querido, realmente puede ser más intensa que la experimentada por el incrédulo que ni esperaba ni recibió nada. No es raro el escuchar a un cristiano, que se siente confundido, expresar enorme inquietud, ira o incluso blasfemias. Este individuo confuso es como una niñita a la que su padre divorciado le ha dicho que va a ir a verla. Cuando su padre no lo hace, ella sufre mucho más que si él nunca se lo hubiera dicho.

La palabra clave, en relación con esto, es expectativas.

Son ellas las que preparan el camino para que suframos una desilusión. No existe una angustia mayor que la que una persona experimenta cuando ha edificado todo su estilo de vida sobre cierto concepto teológico, y que luego éste se derrumbe en un momento de tensión y dolor extraordinarios. Una persona en esta situación, se enfrenta con la crisis que ha sacudido su fundamento…

…Los cristianos que pierden de vista a Dios durante un período de confusión espiritual son como la viña trepadora que ha sido cortada de su fuente de vida. Están privados de alimento y fuerza. Al principio parecen salir adelante, pero la herida oculta es mortal. Comienzan a marchitarse bajo el calor del sol.

Suelen dejar de asistir a la iglesia, leer la Biblia y orar. Algunos pierden el control de sí mismos, y empiezan a hacer cosas que nunca antes habían pensado hacer. Pero no tienen paz en sus corazones. En realidad, algunas de las personas más amargadas e infelices sobre la faz de la tierra son las que se han separado del Dios que ya no comprenden ni confían en él…

…Cuando una persona empieza a pensar que Dios tiene antipatía hacia ella o le odia, la desmoralización no está muy lejos.

Le pido a la persona que se siente muy afligida, cuyo corazón está quebrantado, y que se siente desesperada por escuchar una palabra de estímulo, que me permita asegurarle que usted puede confiar en el Señor de los cielos y de la tierra. Existe seguridad y descanso en la sabiduría eterna de la Biblia…

Usted puede estar seguro de esto: Jehová, el Rey de reyes y Señor de señores, no está caminando de un lado a otro por los pasillos del cielo sin saber qué hacer acerca de los problemas que existen en la vida de usted.

El puso los mundos en el espacio. El puede tomar en sus manos las cargas que le están agobiando. Y para comenzar dice: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios” (Salmo 46:10).

**Les recomiendo puedan adquirir este maravilloso libro, lamentablemente tuve que sacar varios pasajes importantes del capitulo para que no sea tan extenso, pero comprenlo! ya sea que estén viviendo un tiempo de dolor o de calma, es un gran tesoro para leer en todo momento, será una gran inversión 🙂

Bendiciones

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Aprendiendo a luchar

Hace semanas atrás recordaba un pasaje de mi vida que no me trajo momentos muy agradables y que incluso al día de hoy la herida está en proceso de cicatrización…pero después de mas de un año de aquello, no todo es malo, Dios posteriormente a ello me enseño y mostró varias cosas que aprendí de eso, y una de esas fue que me enseñó a luchar contra las mentiras de Satanás.

A veces quisiéramos quitar ciertos momentos de nuestras vidas, pero luego entendemos que si Dios nos quería enseñar algo con aquello, entonces vale la pena dejarlo ahí y haberlo vivido, pues no seriamos quienes somos sin aquella situación.

Yo dentro de las cosas que aprendí fue a luchar, pero cómo y con qué? Bueno de aquella situación que viví hubieron muchas palabras que me marcaron y el recuerdo de todo eso, aun cuando ya había pasado tiempo satanas de encargaba de recordármelo y de traerlo a mi mente cada vez que podía, haciendo que yo me sintiera peor, por esa razón fue que un día orando Dios me recordaba pasajes de su Palabra que hablaban todo lo contario de aquello que yo había escuchado que me habían dicho.

Pero antes de luchar, yo siempre recomiendo ser muy sinceros con Dios, es decir, si algo te está afectando, dile todo, exactamente como te sientes, y aunque podamos decir “okey, pero Dios ya lo sabe” es necesario para poder ser libres de aquella carga, Salmos 55:22 dice “echa sobre Jehová tu carga”, y si nos dice eso, entonces como podemos pretender que Dios nos quite aquello, si no se lo entregamos? Él no vendrá a quitártela si no se lo pides, no, Él no fuerza a nadie, por eso es necesario decirle todo lo que nos pasa en oración, solo así podemos descansar en Él: descansando, echando toda vuestra ansiedad (1° Pedro 5:7).

Y una vez que le dijimos todo, Él podrá obrar. Les dije que aprendí a luchar contra los susurros de satanas, bueno fue algo mas o menos así:

Yo: “Señor, me duele porque me dijeron que no podría nunca hacer esto…, que había dañado a estas personas, nunca quise hacerlo, tu sabes que es así, aun me siento herida”

Cuando yo decía esto, que en su mayoría eran recuerdos que afectaban mi autoestima, Dios me recordaba que Él en su Palabra había dicho algo muy diferente de mi, entonces mi oración continuaba así:

“pero aunque reconozco que no soy perfecta y si cometí muchos errores, pero tu Palabra dice que soy nación santa, pueblo adquirido por Dios (1° Pedro 2:9) a precio de sangre, también dices en tu Palabra que me has amado con amor eterno (Jeremías 31:3), que soy una perla de gran precio (Mateo 13:45-46), que soy la niña de tus ojos (Salmos 17:8)…

Y así continuaba, es increíble, pero cada vez que oraba de esa manera Dios traía paz a mi corazón, y sé que nada sería posible si no fuera por el poder su Palabra. Posterior a los meses, estaba leyendo Isaías y al encontrar hermosas promesas ahí, decidí anotar varias, y recordarlas y les titulé “lo que Dios dice de mi”.

Por qué les cuento esta historia? Porque muchas veces y por años yo le creí y presté oído a los susurros de satanas, y no hacía nada por acallarlo, lo dejaba y eso solo producía heridas en mi corazón que Dios después sanaba, pero en ese último tiempo Dios me ha ido recordando su Palabra y como la fiel espada de un guerrero, me ha ayudado a luchar y a hacer frente a las mentiras que por años escuché.

Durante ese tiempo aprendí algo mas respecto de todo esto: “ y la tenemos al alcance de nuestras manos porque incluso en el celular la tenemos: La Biblia, que es la Palabra de Dios. No siempre Dios enviará alguien a hablarnos, sino que en otras ocasiones nos hablará directamente a nosotros en intimidad”…

Así que si quieres luchar y vencer, debes conocer lo que Dios dice en su Palabra, ya que una de las principales características de Satanás es que es padre de mentiras, y si ya no le quieres seguir creyendo lo que te susurra al oído o te dice por diferentes medios, conoce la Palabra de quien vela por ti día a día y no desmalla, ni se dormirá 🙂  (Salmos 121:3)

Bendiciones!unnamed

Paciencia, solo confía

La Biblia dice en el Salmos 40:1 “Pacientemente espere a Jehová”…

Me gusta mucho porque aunque lleva por título “Alabanza por la liberación divina”, pareciera que nos hablará de fortalezas y animo, y es así, pero curiosamente comienza hablándonos de tener paciencia…no nos dice de forma inmediata “Dios escucha nuestro clamor” sino que la primera palabra es: “Pacientemente espere”, no les llama la atención? A mi sí, y ha sido por varios años desde que comprendí esto.

Hace unos días meditaba en que Dios toma mi verano (diciembre, enero y febrero) para tratar en mi la paciencia, durante años estos meses fueron de preparación o de espera, ya sea por alguna respuesta o para que Dios tratara con mi corazón antes de comenzar las clases en marzo. Este año no ha sido la excepción, y aunque estoy en otro momento de mi vida, Dios sigue usando estos meses para decirme: “paciencia, solo confía”.

El salmos 40 prosigue en el verso 1 diciendo “Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor” y en los versos posteriores habla de lo que Dios hizo por él y como lo rescata de donde se encontraba…Pero antes fue necesario esperar y tener paciencia.

He sido testigo como Dios nos prepara para que luego podamos desempeñar funciones de la mejor manera, los tiempos de espera no son para nada fáciles. Hace unas semanas atrás escribí en el otro blog una entrada que se llama “8 años” y en donde termino instando a tener paciencia y confianza en Dios, porque todo lo importante toma su tiempo, nada que sea sencillo, se hará de la noche a la mañana.

Yo desconozco que puedes estar experimentando que no te deja tranquilo (a), que te quita el sueño, que no sabes qué sucederá, pero desde la misma vereda te puedo decir: paciencia! confía!!

Hay un pasaje que me encanta y que Dios me ha recordado bastante este último tiempo respecto del momento que estoy viviendo y está en Habacuc 2:3 que dice “Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará”…

A todos nos cuesta esperar, en las diferentes etapas de la vida, pero lo importante es que aunque sea difícil podamos confiar en ese Dios que nos ha prometido que estaría con nosotros todos los días de nuestra vida.

Finalmente quisiera terminar con una frase que dice “mientras Dios abre la siguiente puerta, alábalo en el pasillo”. La espera no es ni será fácil, pero mientras esperamos alabemos como si ya tuviéramos aquello que esperamos, o más que eso, alabemos simplemente porque Él es Dios y se merece toda nuestra adoración.

Bendiciones!maxresdefault

Cuando nos alejamos

Hoy compartiremos una entrada realizada en el Blog @laehteleninternet  quizás es diferente a lo que se publica siempre, pero tiene un mensaje importante, deseo que sea de bendición para ustedes.

Hoy estaba escuchando una canción de Marcos Vidal que se llama “año nuevo” y la canción habla de cuando nos alejamos de la Iglesia, pero mas que eso nos alejamos de Dios.

Yo en otra ocasión ya lo conté, pero pese ahora estar muy concentrada en las cosas de Dios (lo que disfruto mucho, aunque me estrese un poco), hace unos años atrás, tuve mi momento de distanciamiento. ¿Como sucedió? no lo sé, pero solo recuerdo el resultado…distanciamiento y el regreso es lo mas difícil.

No digo que me haya salido del cristianismo, ni nada de eso, pero hablarle de Dios a otros es muy difícil cuando tu corazón está lejos. Estaba en otra ciudad y aunque iba y venia, intentar lidiar con gente nueva, nuevos horarios y materias que quería aprobar hizo que intentara hacer todo, pero terminé no haciendo nada…

Tener que estudiar era la escusa perfecta para descansar de la presión y no ir a la Iglesia, pero eso no fue bueno ya que al final tampoco estudiaba y mal gastaba el tiempo…O bien cuando iba, fingir era sencillo, aparentar que estabas bien no es difícil, y auto convencerte que todo marcha bien en tu vida tampoco lo es cuando nos comenzamos a alejar…Incluso adorar o creer que lo hacemos forma parte del paquete del fingimiento…

Pero todo tiene su momento de choque, y Dios que nos ama tanto y ve mucho mas en nosotros de lo que podemos ver, nos lleva al desierto y toma aquello que mas nos preocupa para que despertemos…en mi caso fueron mis estudios…

Recuerdo ese regreso esa tarde, según yo no entendía ¿Por qué Dios había permitido todo?, incluso lloré por el teléfono en el bus, pero las sabias palabras de mi hermana fueron chocantes pero muy sabias, me dijo “te alejaste” … “antes no te importaba quedarte hasta tarde para estudiar, pero preferías ir a la Iglesia” y fue molesto escucharlo pero dentro de mi corazón sabía que era verdad…

No recuerdo cuantos días después fue, pero si recuerdo la noche en que intenté volver a orar…hasta el día de hoy lo recuerdo, porque fue tan difícil hacerlo…Yo vengo de una familia cristiana, gracias a la misericordia de Dios soy la tercera generación de una familia de cristianos, entonces todo eso ha sido parte de mi vida, por ende orar no debería costar, pero esa noche si costó y mucho…

Recuerdo haber estado sentada en mi cama mirando la pared e intentar orar pero me parecía tan tonto e ilógico hablar a la nada…lo intenté hacer como 3 días sin poder lograrlo…ya que llevaba cerca de un mes o quizás mas tiempo sin hacerlo…pero creo que fue el día 3 o el 4 cuando la sensación se volvió a repetir, pero esta vez Dios fue mas fuerte que yo, y ahora entiendo que era Él ayudándome a pelear mis batallas.

Incluso al día de hoy le digo a Dios esa frase que oré esa noche, pero ahora se lo digo cuando mi racionalidad quiere hacerme dudar de lo que estoy haciendo al orar…le dije: “Dios, yo sé que veo solo una pared, y es cierto, parece tonto, pero  no me importa, yo sé que tu estás aquí, escuchándome, ayúdame porque me cuesta, pero quiero volver a comunicarme contigo”…y lo que pasó después no lo recuerdo, no sé si lloré o no, o simplemente sentí paz en mi corazón como no lo sentía después de mucho, pero si recordaré esa escena por muchos años…

Lo que pasó después ya lo he contado…Dios me trajo una vez mas de regreso, y aunque al terminar ese año, tomé la decisión de abandonar lo que estaba estudiando, Dios transformó mi corazón y tuve momentos muy especiales con la oración. Al año siguiente me juré no volver ante poner mi servicio a Dios por afanes o cosas de las cuales Dios podía encargarse…y ahí comenzó toda esta locura de la Pastoral Juvenil y otras responsabilidades que tuve durante ese tiempo.

Por eso puedo decir y dar fe de como es alejarse, quizás gracias a Dios lo mio no fue tanto, y Dios pudo traerme de regreso al poco tiempo después, pero sé que hay muchos que quizás nunca conoceré que saben de lo que hablo…es estar adentro, pero tu corazón está muy lejos…

Hoy te puedo decir: Regresa!!! el descanso solo te durará un tiempo, pero te dejará vacío, nunca será suficiente el tiempo para descansar, siempre habrá una escusa…Busca lo eterno que sabes que guardas para lo que no tiene un valor monetario, pero si una recompensa divina, y no almacenes en la tierra que todo perece, y tiene una fecha de vencimiento.

Sé que tomar la decisión de regresar es difícil, pero no imposible, solo pídele a Dios que te ayude, pero también pon un poco de tu parte para hacerlo, al principio costará, pero habrás ganado una gran batalla y que tendrá como resultado un tremendo carrete en el cielo al saber que has regresado!!

No esperes mucho tiempo, mientras mas estamos lejos, los únicos perjudicados somos nosotros, los que perdemos también, nadie mas!

Dios está contigo! nunca te ha dejado ni lo hará, es como el padre al que el hijo trata mal y se va…nunca dejará de amarlo y nunca dejará de ser su padre…ni el de ser su hijo. Con Dios sucede igual, por mas que ignoremos a Dios y creamos que ya no nos quiere aceptar, recuerda que por el solo hecho de alejarte, no has perdido la calidad de ser hijo de Dios, y mucho menos Dios ha dejado de ser tu Padre. 

Dios te bendiga!

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Te dejo la canción “Año nuevo” de Marcos Vidal, escuchala!