Dios es mi Dios, y el tuyo?

Hoy por la mañana leía en Genesis 33:20 donde dice “Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel”.

Si buscamos el significado de este nombre de Dios, se traduce como “Dios es el Dios de Israel” o “Dios, el Dios de Israel”. Pareciera casi un juego de palabras, pero en la vida de Jacob tiene un gran sentido cuando estudiamos todo lo que había sucedido anteriormente, y lo que significaba que él estuviera diciendo estas palabras y esta declaración.

Llamaba mi atención capitulos anteriores donde vemos que cuando él se refiere a Dios, lo hace como:

  • “Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase…” (Gn. 27:20) –> al referirse al cabrito para el guiso que su padre Isaac le había pedido a su hermano Esaú.
  • Después lo vemos en el capitulo 28:21 haciendo un juramento a Dios “y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios”, lo que nos hace entender que seguía siendo el dios de sus antepasados, pero no de él.

Si revisamos capitulos previos o un pequeño resumen de su vida desde que se roba la bendición de su hermano Esaú, vemos que pasa por artas situaciones en las que Dios poco a poco comienza a llamar su atención, cuando vemos que él hace votos con Dios, es porque ve la visión de la escalera hacia el cielo donde ángeles subían y bajaban por ella (Gn 28:12), es ahí donde Dios se encuentra con él, y se le revela.

Despues vemos ese episodio donde sirve 7 años a su suegro por Raquel que era la mujer que amaba, pero después es engañado y le dan a la otra hermana, y termina sirviendo otros 7 años más por la otra hija que era la que él quería. Despues estas tienen hijos y Jacob decide irse de donde Labán (su suegro).

Y donde llegamos a las palabras mencionadas en el inicio, es cuando él escucha que su hermano Esaú está cerca, y como él sabía lo que le había hecho (recordemos que le había quitado la bendición de su papá y la primogenitura) y que su hermano había jurado que lo buscaría hasta matarlo (Gn 27:41). Entonces su panorama no se veía muy bonito para Jacob, y más porque ahora no era el joven que había hecho todo eso, sino que tenía una gran familia y 2 esposas e hijos, y lo más importante …ya sabía quien era Dios.

Pero antes de encontrarse con su hermano ocurre algo…luchó con un varón que la Biblia no nos dice con exactitud que era un ángel, pero el verso 28 del cap 32 en la parte final “porque has luchado con Dos y los hombres, y los has vencido”…Y su nombre es cambiado por Israel. Donde podemos comprender que Jacob ya no era el mismo, si bien es cierto, los años habían pasado pero tambien su corazón y su caracter ya no eran el mismo.

Entonces no es el mismo quien se presenta después ante su hermano Esaú, y por ende también vemos que ocurre algo muy diferente a lo que él mismo se imaginaba.

Todas esas circunstancias suceden para que Israel (Jacob) pueda declarar “Dios, es el Dios de Israel”, en otras palabras estaba reconociendo el señorío de Dios sobre su vida y sin lugar a dudas su vida no sería la misma. Era el mismo que engañando a su padre le decia “tu Dios”, y cuando hablaba con otros mencionaba “el Dios de mi papá, el Dios mi abuelo”…

Yo hoy te pregunto “Dios es realmente tu Dios”? 

A veces muchos de nosotros cuando crecemos por años en un entorno cristiano creemos ingenuamente que Dios es casi como una herencia y que si Él ha estado con nuestros padres, a nosotros nos queda la pega mucha mas fácil…pero no, si bien es cierto somos privilegiados, pero Dios es un Dios de tratos personalizados. Así como de diferentes son todas las personas, así es el trato que Dios tiene con cada uno de ellas. Si bien es cierto, Dios había prometido algo a Abraham, y Jacob era parte de ese plan, esto no significaba que Dios no fuera a tratar con él…ya que necesitaba trabajar con su vida, pues sería el patriarca de todo un pueblo y muchos de sus descendientes posteriormente llegarían a decir “El Dios de Abraham, el Dios se Isaac, el Dios de Jacob“…para aludir a sus primeros patriarcas…y mucho más, muchos sabemos la importancia de Jacob….

Por eso, es realmente tu Dios? o simplemente una figura familiar de la que has escuchado? Incluso si habiendole confesado como salvador, vivimos como si Dios fuera nuestro señor?

Cuando realmente lo es, muchas cosas en nosotros cambian…no solo es un mero acto de una sola vez, sino le anhelamos, nuestra vida es diferente…

Todos los días morimos a nosotros mismos para que Cristo viva en nosotros, y mientras mas nos acercamos, más le conocemos, y más Él descubre nuestro corazón. Si vives tus días sin inquietarte por tu pecado, entonces Dios realmente no es tu Señor.

2° Corintios 5:14 dice “El amor de Cristo se ha apoderado de nosotros desde que comprendimos que uno murió por todos y que, por consiguiente, todos han muerto”.

Haciendo alusión a nuestro espiritu y nuestra carne, pero continua diciendo “Y Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para él, que murió y resucitó por ellos”. (v.15)

Quien tiene a Dios realmente como su Señor, ya no vive para sí mismo, sino para Dios, y busca agradarle en todo lo que puede, aun cuando se equivoque y peque.

Te animo a que des el paso y medites en todo lo que expuse…nunca es tarde para regresar, o para tomar decisiones que tengan consecuencias eternas y que cambien toda tu vida, y no solo me refiero a quienes no le han confesado como salvador, sino a quienes llevan una vida liviana y viven un cristianismo a su manera sin comprometerse mayormente.

Recuerda “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad“. (Lamentaciones 3:22-23)

Bendiciones!

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“Jehová dió, Jehová quitó”…

Cuando veo las estadísticas del blog y reviso que la entrada que tiene siempre mas visualizaciones es aquella se que titula “Jehová dio, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito, dando gracias por lo incomprendido”, solo puedo recordar en qué situación me encontraba cuando escribí aquella reflexión con un título tan profundo pero a la vez tan potente. Y es que si bien es cierto la publiqué en esta plataforma el 5 de Julio del 2013, recuerdo bien que la publiqué antes en el otro blog que tenía en Blogger, y esa data del 12 de Enero del 2012, esa es la fecha más o menos exacta en que esa reflexión fue escrita, y es que al día de hoy me parecería algo tan pequeño lo vivido como para poder escribir un titulo tan profundo, y a la vez tan desafiante, pero me alienta pensar que ha bendecido a muchas personas con problemas mucho más duros y difíciles que  los que yo pudiera experimentar.

Hoy al pensar en ese pasaje de la Biblia, y en lo que Job experimentaba cuando es guiado a decir esas palabras, no solo me hablan de renuncia, si no de fe, de amor, y por sobre todo de un desapego completo a las cosas de este mundo.

Si pidiera reflexionar sobre ese pasaje en particular, y sobre ese titulo, sería:

“Muchas veces nos apegamos a cosas que creemos que son necesarias y útiles para nuestra vida, pero vemos el caso de Job que la Biblia dice que lo perdió todo, y es mas todos les dieron la espalda, y no solo eso, su salud se vió afectada…podríamos decir que no le quedaba nada, solo la vida…pero aún así, él puede decir esas palabras entendiendo lo que muchos de nosotros no siempre logramos entender, o que a veces frente a pequeñas situaciones que enfrentamos ya todo nuestro mundo se torna diferente. Piense, él lo había perdido todo, no tenía sentido para seguir con vida, pero aún así demuestra una fe, una seguridad y confianza en Dios, entendiendo que si Dios le seguía dando vida era porque había algo mas, sin duda alguna, y si se la quitaba, de igual manera, Dios seguiría siendo Dios. Quizás él podría cambiar, su condición, su salud, su economía, su familia, pero Dios no dejaría de ser Dios. Y al seguir siéndolo no lo dejaría abandonado eternamente…

Es esa la certeza que deberíamos tener nosotros como hijos de Dios. Recuerdo que cuando escribí esa reflexión, dentro de mi poco conocimiento bíblico que tenía solo conocía un pasaje que había escuchado y era que “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”… ese pasaje me ayudó a enfrentar aquella situación que estaba enfrentando y es lo que mencionaba recién, Dios no dejó de ser Dios frente a lo que Job estaba viviendo, y es eso lo que él entendió al decir esas palabras. Es más, podemos ver que son palabras de alabanza, al decir “sea el nombre de Jehová bendito”. ¿Quién puede agradecer por lo malo que está enfrentando? Pocos en realidad, pero Job lo hizo, y ese es el desafío para nosotros, que las situaciones no determinen nuestra visión de que tenemos de Dios.

Durante muchos años yo me comporté como una niñita mal criada que esperaba que Dios le diera todo lo que ella le pedía, y cuando tuve que enfrentar momentos que movieron todo mi pequeño mundo entonces me enojaba con Dios porque lo poco que le conocía era que Él era un Dios de amor y tierno, pero eso no es suficiente para decir que le conocemos, Dios es justicia también, es recto y esas facetas, yo aún no las conocía…pero debía hacerlo… y al día de hoy veo con vergüenza aquellas actitudes que solía tener hacia Dios que si bien es cierto es amor, pero no solo es eso, es mucho más incluso que lo que nosotros podemos imaginar.

Pero a lo que iba, es que Dios seguirá siendo Dios, vivamos lo que vivamos, y sus cualidades y atributos no cambiarán, y así como quizás veamos su mano sobre nuestras vidas como forma de disciplina, también le veamos actuar con amor y misericordia hacia nosotros. Y mientras aquello sucede…sigamos agradeciendo por lo que quizás aun no vemos pero que sabemos que vendrá”.

Bendiciones!

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De un hombre común a una Roca

“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”.Mateo 26: 75

Para muchos de nosotros este hecho es uno de los que marca un antes y un después en la vida de Simón Pedro, había estado durante alrededor de 3 años con su Maestro, había visto milagros, era uno de sus más cercanos, le conocía, pero por esta razón debía enfrentar una de las pruebas que sin lugar a dudas marcaría su vida: Negar a su Maestro.

No solo era decir 3 veces una frase, sino que era negar todo lo que había visto, oído y vivido.

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos negado a Jesús, ya sea verbalmente o mediante nuestras actitudes o acciones. Hemos dejado a un lado todo lo que hemos visto y oído de Él, y nos dejamos llevar por las emociones o sentimientos del momento, en este caso al igual que Pedro, por el miedo.

Pero nada nos hace distintos a él, somos igual de imperfectos y pecadores. Y al igual que él, después de negarle, hemos recobrado la razón y comprendemos la magnitud de nuestro pecado, y el sentimiento de culpa es terrible, es en ese momento en que Satanás viene a susurrarnos al oído mentiras por ejemplo: ¿Cómo tú que te dices hijo de Dios, haces esto?, ¿Y ahora como queda el nombre de Jesús y el evangelio que tanto defiendes?, entre otras mentiras.

Muchos se han dejado llevar por esas emociones y han cometido errores aun más grandes en contra de sí mismos, como si aquello solucionara en algo lo que ya realizamos.  

Pero al igual que la vida de Pedro, la nuestra puede cambiar, no en vano en Hechos 2 vemos a un Pedro totalmente diferente, hablando lleno del Espíritu Santo y ya no con dudas ni temores.

Todo lo acontecido anteriormente no solo forjó su carácter sino que le dio la certeza de que el evangelio no era de condenación sino de perdón y restauración para todo aquel que lo deseara, y no era un mero discurso, sino que él mismo  había experimentado, la gracia, el perdón y el amor de su Maestro a quien había negado. Jesús necesitaba un hombre así, sabía que muchas cosas de sus caracter tendrían que ser modificadas, pero sabía que su Obra estaría segura y que el mensaje no sería callado en un hombre como él.

Al igual que él, tu y yo le hemos negado muchas veces, dejándonos llevar por las circunstancias y la desesperación, pero podemos estar confiados que cada vez que nos acercamos ante su Presencia con un corazón sincero y deseoso de perdón, lo obtendremos.

Lucas 7:47 dice “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”. 

Y Pedro lo había entendido así.

La  muerte de Jesús en la cruz no fue por nuestras buenas obras, sino por el perdón de cada uno de nuestros pecados…y si Dios perdonó a uno que estuvo con Él y anduvo junto a Él y vio todo lo que Él hizo, nada nos impide que obtengamos su perdón y restauración.

Finalmente John F. MacArthur en su Libro “Doce hombres comunes y corrientes” dice:

…”Pedro era exactamente como muchos cristianos son hoy día: carnales y espirituales. A veces sucumbió ante los hábitos de la carne; otras, actuó en el Espíritu. A veces fue pecador, pero otras actuó como un hombre justo tiene que actuar. Este hombre vacilante, a veces Simón, a veces Pedro, era el líder de los Doce”…

Bendiciones! 🙂

Wey-Tepuy--12-
Tepuy Wey, los tepuy son montañas son las formaciones expuestas más antiguas en el planeta 

Temporada de poda

Hace poco vi como en está época del año comienzan a podar los árboles y algunas plantas de los jardines o de las calles. Es que es necesario porque de lo contrario cuando llegue la primavera pueden crecer mal y es en este tiempo en otoño e invierno en que se deben quedar flaquito y a simple vista pareciera que no tienen vida, que quizás pronto morirán. Pero no, no van a morir,sólo se preparan para enfrentar el duro invierno. Dentro de pocos meses volverán los climas cálidos y el sol brillará sobre sus hojas, y estas volverán a tener ese verde que las caracteriza, las flores volverán a florecer y los árboles se llenarán de hojas nuevas y darán así fruto.
Cuando veía y escuchaba podar algunos árboles, mediana en que muchos de nosotros vivimos épocas de poda, Dios es quien lo hace, y durante esa época puede que parezcamos que pronto moriremos, pero no, sólo es el proceso de transformación. Uno que si, nos duele que que después tendrá su gran fruto.
Sino recuerda el árbol que habla salmos 1 y que Jeremías vuelve a mencionar caso de forma textual.

“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”. (Jeremías 17:8)

Y también en Jeremías 18:4 nos habla de eso “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla”. Un pasaje muy conocido por todos, donde vemos que Dios CAPACITA y TRABAJA en nuestras vidas.

Muchas veces cuando Dios nos habla de sus sueños y de lo que hará con nuestras vidas es bonito, si, pero se nos olvida un elemento: habrá CAPACITACIÓN (antes que aquello sea cumplido).

Dios necesita tratar con nuestras vidas porque así como estamos, debido a nuestra condición de pecado no podemos ser útiles para desempeñar aquello que Dios tiene determinado.

El verso 6  de Jeremías 18 nos habla de que somos tan moldeables como lo es el barro en las manos del alfarero, pero antes menciona que muchas veces el alfarero cuando la vasija no queda como debe ser, la rompe y la vuelve a hacer…

Cuando vivimos este tiempo, normalmente es un tiempo de mucho dolor, porque ya sea que seamos confrontados con nuestra propia humanidad o Dios trata en nosotros áreas que no siempre queremos tocar, y eso nos duele, la transformación duele…

Quisiera compartirles algo que encontré leyendo un libro que Dios ha usado mucho estas semanas para enseñarme y hablarme:

“Aprendamos  de  los  ejemplos  que  Dios  nos  da  por  medio  de  las  plantas  y  los  árboles.  Cuando  se  planta  un  árbol  frutal  en  el  suelo,  éste  debe  soportar  tormentas  y  lluvias,  el  sol  ardiente  y  el  viento.

Si  un  árbol  joven  pudiera  hablar,  quizá  dijera:  “¡Sáquenme  de  aquí!  ¡Pónganme  en  un  lugar  donde  no  deba  sufrir  este  calor  tremendo  ni  estas  tormentas  de  viento!”.

Si  el  jardinero  le  hiciera  caso  al  árbol,  en  realidad  le  haría   daño.  Los  árboles  soportan  el  sol  ardiente  y  las  tormentas  de  lluvia  haciendo  que  sus  raíces  se  introduzcan  más  profundamente  en  la  tierra.  La  adversidad  que  enfrentan  representa  a  la  larga  el  origen  de  su  gran  estabilidad.  La  dureza  de  los  elementos  que  los  rodean  les  hace  buscar  otra  fuente  de  vida.  Un  día,  llegarán  al  punto  en  que  aun  la  más  terrible  tormenta  no  podrá  afectar  su  capacidad  de  producir  frutos.

Yo  vivía  en  Florida,  capital  de  los  cítricos.  La  mayoría  de  los habitantes  de  este  estado  sabe  que  mientras  más  frío  es  el  invierno, más  dulces  serán  las  naranjas.  Si  no  huyéramos  tan  prontamente  de  la  resistencia  espiritual,  nuestros  sistemas  de  raíces  se  volverían  más  profundos  y  fuertes,  y  nuestro  fruto  sería  más  abundante  y  dulce  a  los  ojos  de  Dios  y  más  apetitoso  para  su  pueblo.  Seríamos  los  árboles  maduros  en  los  que  el  Señor  se  deleita,  en  lugar  de  aquellos  que  son  arrancados  por  su  falta  de  fruto  (Lucas  13:6–9). 

No  deberíamos  ofrecer  resistencia  justo  a  aquello  que  Dios  envía  a  nuestra  vida  para  hacernos  madurar”.

Como podemos ver el autor inspirado menciona que las dificultades que muchas veces son para fortalecernos y no para que nos derrumben.

Como a los arboles, las inclemencias del clima los hacen mas fuertes, y afirman mucho mas sus raíces.

Es eso lo que debería suceder con nosotros.

Por ejemplo: desde principio de año nuestra Iglesia ha estado viviendo momentos muy complicados, y cuando las cosas parecían comenzar a calmarse un poco en la pastoral juvenil surge un problema que nos deja a nosotros bastante complicados, desde ese tiempo a la fecha ha sido un tiempo muy difícil, volver a levantarnos ha sido difícil y duro. Hemos llorado mucho, pero hemos entendido que es un proceso que Dios tiene con todo el grupo y con la Iglesia. Durante este tiempo con muchos de nosotros Dios ha ido exponiendo nuestra verdadera naturaleza, y hemos ido viendo como realmente somos, y nos hemos tenido que buscar mucho mas de Dios, y arrepentirnos. Poco a poco, oración tras oración, búsqueda tras búsqueda Dios ha ido sanando nuestros corazones y sabemos a estas alturas que no somos los mismos que comenzamos, Dios ha ido poco a poco sanando, trabajando en cada corazón. Cuanto durará el proceso? No lo sabemos, pero si podemos ver lo que Dios hará en nuestras vidas cuando todo termine, estaremos mucho mas equipados para enfrentar lo que Dios tenga para nosotros y para poder ayudar a otros.

Estimados, el proceso sin lugar a dudas duele, y mucho, pero sabemos que el resultado final es algo glorioso. Me gusta mucho ese pasaje en Hebreos 11: 39-40 “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”

Esto también involucra fe, si bien es cierto que las dificultades muchas veces no nos dejan ver más allá que lo que estamos viviendo, pero su Palabra también dice que: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28. Dios tiene un propósito con cada situación que experimentamos, no nos abandona, nunca lo ha hecho.

DIOS nos permita crear raíces  de fe tan profundas que cuando venga viento, lluvia, sol, calor, no nos haga decaer, sino permanecer y dar buen fruto.

Bendiciones!

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El profeta Amós y el plomo de Dios

Les comparto la parte final de lo que fue un trabajo que tuve que realizar para el Instituto Teológico, que consistía en hacer una pequeña reflexión con el profeta que uno eligiera, en mi caso fue Amós:

Durante todos los capítulos de Amós podemos ver las diversas sentencias que Dios hace a las naciones vecinas y a Israel mismo, como en el capítulo 7 que le da diversas visiones (una invasión de langostas; un fuego devorador; el albañil con la plomada; el canastillo de fruta; y el santuario derribado). Cada una tenía un significado simbólico, el cual claramente mostraba que el Señor se proponía terminar con el reino de Israel si la gente no se arrepentía.

Pero me gustaría centrarme en la visión del albañil con la plomada. Amós 7:7-8 dice: “Me enseñó así: He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo, y en su mano una plomada de albañil. Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves, Amós? Y dije: Una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí, yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo toleraré más”.

Para alguien que no tiene conocimientos sobre construcción en lo más mínimo como yo, fue de mucho asombro cuando averigüé que el plomo es un instrumento que usan para medir la exactitud de una construcción, indica si una medida está chueca o está derecha. Y según aquí parece simbolizar que la justicia de Dios prevalecerá y juzgará a Israel por sus sendas erradas. Toda maldad será descubierta, medida (o sea, juzgada) y destruida.

Pero en nosotros, cómo podríamos relacionarlo? Pese a que se trata de un juicio hacia un pueblo, el elemento de la plomada nos indica que nuestra vida debe ser guiada por el plomo de la Palabra de Dios y nada más, solo con ella se mantendrá derecha, de forma correcta. En todo lo que hagamos debe ser el centro Dios y la forma de que eso sea así es escudriñando su Palabra y que nuestra vida sea expuesta a la luz de ella. Quizás en algunas ocasiones no estaremos muy rectos y Dios tendrá que enderezarnos hasta que logre la medida exacta que necesita en nosotros, quizás ese proceso nos duela, pero como podemos ver lo que dice Jeremías en 18, es Dios quien trabaja en nuestras vidas, y como dice el verso 4 cuando la vasija se echó a perder en su mano, hizo una nueva como a Él le pareció mejor. De esa misma forma trabaja Dios continuamente en nuestros corazones y es necesario que cada día pongamos el plomo de la Palabra de Dios y nos examinemos a la luz de ella.   

Bendiciones!

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Sacrificio de alabanza

El día de ayer venían muchas cosas a mi mente en el momento de recibir una noticia que no esperaba..,pero minutos mas tarde sentía que Dios me decía “aunque no lo sientas, agradece, aunque no te guste alaba”.

Hay una alabanza que muchos cantamos y que dice “aun en la prueba alaba, no importa alaba, tu alabanza Dios escuchará”, y muchos de nosotros nos emocionamos y cantamos muy conmovidos pero qué sucede cuando realmente tenemos que ofrecer sacrificio de alabanza? Cuando realmente lo que vemos no nos gusta, nos causa tristeza, pero aun así Dios nos dice “alabame, confía”. Cuesta hacerlo cierto? pero saben, esos son los mejores momentos que recordamos porque damos mas de lo que muchas veces podemos ofrecer, no tenemos impedimentos que nos hagan confiarnos de nosotros mismos, sino que es solo Dios y nosotros.

Una de las entradas mas visitadas de este Blog tiene la siguiente cita “Jehová dió, Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito” Job 1:21. y lo que vemos ahí es mas que una resignación de Job frente a lo que estaba viviendo, sino que es una rendición total de sí mismo ante Dios, estaba rindiéndose a la soberanía de Dios, estaba en otras palabras diciendo “ya sea que viva o muera, que me des o me quites, Tu Señor seguirás siendo alabado, serás bendito”...

Eso es una alabanza…alabar a Dios no consiste en cantarle algo bonito inspirado por otro, sino que es mucho  mas que eso, es rendirnos completamente a Él, confiando plenamente que no estamos solo y aunque no comprendamos lo que estamos viviendo, aunque quizás en vez de recibir bendiciones recibamos mas pruebas y desafíos que enfrentar Dios seguirá siendo Dios y si Él no cambia, podemos confiar en que en algún momento esta situación terminará y veremos su gloria.

Esa era la confianza de Job por eso Dios después de haberlo probado le devolvió todo lo que había perdido, porque quedó demostrado que Job no era fiel a Dios solo por las bendiciones que Dios le había dado, era fiel porque simplemente había entendido que Dios era Dios y que no cambiaría, y tenía poder suficiente para restaurar lo que él estaba atravesando.

Ofrecer sacrificio de alabanza no es nada fácil, pero si es muy especial, poder incluso decir y declarar con nuestra boca “Señor Jesús confío en Ti, aunque no vea nada hoy, aunque mi corazón esté triste, aunque no comprenda, aunque quisiera que vinieras y me abrazaras, y aunque no te pueda ver o sentir, yo sé que estás conmigo y no me vas a soltar”…

Finalmente el Salmos 27:13 dice “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová  en la tierra de los vivientes”.

Bendiciones!

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“Me guiará por sendas de justicia” #ReflexionesCortas

Salmo 23:2  dice “Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre”.

Y destaco la frase “me guiará por sendas de justicia”, debido a que he meditado bastante en esta escena.

Hace un par de semanas atrás acá estuvo lloviendo bastante y yo llevo cada día a mi sobrino al Jardín, y hay un trecho que nos toca caminar, como es pequeñito aun hay que ir cuidando por donde va, y la mayoría de las veces lo llevo de la mano. Pensando en esa situación y en el día de lluvia en que había mucho frío y yo le pasé mi paraguas para que se proteja, es que meditaba en que en esa misma manera Dios nos cuida y guía cada vez que le pedimos su ayuda, y aunque  no lo hacemos Él ordena nuestra vida.

Así está Él con nosotros, como niños chiquitos que necesitan ser tomados de la mano de un adulto para que no les pase nada malo y sean conducidos hasta su destino final, así es Dios, no nos suelta, por más que muchas veces queremos correr, y otras simplemente no queremos caminar…Él nos acompaña y nos toma de la mano y nos dirige, no nos abandona, nos protege del viento y del sol, y está pendiente de cada cosa que le decimos.

Nuestra vida como cristianos es  igual, cada día nos acercamos a Dios y le hablamos y contamos como nos sentimos, ya sean sentimientos de dolor o de alegría nos tomamos de su mano y avanzamos.

Podemos estar tranquilos que si Dios guia, conduce nuestra vida, entonces caminaremos por un lugar seguro, aunque durante el trayecto puedan aparecer alturas o bajadas, Él nos guía…y podemos estar confiados de que llegaremos al destino final que Él ha establecido para nosotros.

Bendiciones!

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Cuando nos alejamos

Hoy compartiremos una entrada realizada en el Blog @laehteleninternet  quizás es diferente a lo que se publica siempre, pero tiene un mensaje importante, deseo que sea de bendición para ustedes.

Hoy estaba escuchando una canción de Marcos Vidal que se llama “año nuevo” y la canción habla de cuando nos alejamos de la Iglesia, pero mas que eso nos alejamos de Dios.

Yo en otra ocasión ya lo conté, pero pese ahora estar muy concentrada en las cosas de Dios (lo que disfruto mucho, aunque me estrese un poco), hace unos años atrás, tuve mi momento de distanciamiento. ¿Como sucedió? no lo sé, pero solo recuerdo el resultado…distanciamiento y el regreso es lo mas difícil.

No digo que me haya salido del cristianismo, ni nada de eso, pero hablarle de Dios a otros es muy difícil cuando tu corazón está lejos. Estaba en otra ciudad y aunque iba y venia, intentar lidiar con gente nueva, nuevos horarios y materias que quería aprobar hizo que intentara hacer todo, pero terminé no haciendo nada…

Tener que estudiar era la escusa perfecta para descansar de la presión y no ir a la Iglesia, pero eso no fue bueno ya que al final tampoco estudiaba y mal gastaba el tiempo…O bien cuando iba, fingir era sencillo, aparentar que estabas bien no es difícil, y auto convencerte que todo marcha bien en tu vida tampoco lo es cuando nos comenzamos a alejar…Incluso adorar o creer que lo hacemos forma parte del paquete del fingimiento…

Pero todo tiene su momento de choque, y Dios que nos ama tanto y ve mucho mas en nosotros de lo que podemos ver, nos lleva al desierto y toma aquello que mas nos preocupa para que despertemos…en mi caso fueron mis estudios…

Recuerdo ese regreso esa tarde, según yo no entendía ¿Por qué Dios había permitido todo?, incluso lloré por el teléfono en el bus, pero las sabias palabras de mi hermana fueron chocantes pero muy sabias, me dijo “te alejaste” … “antes no te importaba quedarte hasta tarde para estudiar, pero preferías ir a la Iglesia” y fue molesto escucharlo pero dentro de mi corazón sabía que era verdad…

No recuerdo cuantos días después fue, pero si recuerdo la noche en que intenté volver a orar…hasta el día de hoy lo recuerdo, porque fue tan difícil hacerlo…Yo vengo de una familia cristiana, gracias a la misericordia de Dios soy la tercera generación de una familia de cristianos, entonces todo eso ha sido parte de mi vida, por ende orar no debería costar, pero esa noche si costó y mucho…

Recuerdo haber estado sentada en mi cama mirando la pared e intentar orar pero me parecía tan tonto e ilógico hablar a la nada…lo intenté hacer como 3 días sin poder lograrlo…ya que llevaba cerca de un mes o quizás mas tiempo sin hacerlo…pero creo que fue el día 3 o el 4 cuando la sensación se volvió a repetir, pero esta vez Dios fue mas fuerte que yo, y ahora entiendo que era Él ayudándome a pelear mis batallas.

Incluso al día de hoy le digo a Dios esa frase que oré esa noche, pero ahora se lo digo cuando mi racionalidad quiere hacerme dudar de lo que estoy haciendo al orar…le dije: “Dios, yo sé que veo solo una pared, y es cierto, parece tonto, pero  no me importa, yo sé que tu estás aquí, escuchándome, ayúdame porque me cuesta, pero quiero volver a comunicarme contigo”…y lo que pasó después no lo recuerdo, no sé si lloré o no, o simplemente sentí paz en mi corazón como no lo sentía después de mucho, pero si recordaré esa escena por muchos años…

Lo que pasó después ya lo he contado…Dios me trajo una vez mas de regreso, y aunque al terminar ese año, tomé la decisión de abandonar lo que estaba estudiando, Dios transformó mi corazón y tuve momentos muy especiales con la oración. Al año siguiente me juré no volver ante poner mi servicio a Dios por afanes o cosas de las cuales Dios podía encargarse…y ahí comenzó toda esta locura de la Pastoral Juvenil y otras responsabilidades que tuve durante ese tiempo.

Por eso puedo decir y dar fe de como es alejarse, quizás gracias a Dios lo mio no fue tanto, y Dios pudo traerme de regreso al poco tiempo después, pero sé que hay muchos que quizás nunca conoceré que saben de lo que hablo…es estar adentro, pero tu corazón está muy lejos…

Hoy te puedo decir: Regresa!!! el descanso solo te durará un tiempo, pero te dejará vacío, nunca será suficiente el tiempo para descansar, siempre habrá una escusa…Busca lo eterno que sabes que guardas para lo que no tiene un valor monetario, pero si una recompensa divina, y no almacenes en la tierra que todo perece, y tiene una fecha de vencimiento.

Sé que tomar la decisión de regresar es difícil, pero no imposible, solo pídele a Dios que te ayude, pero también pon un poco de tu parte para hacerlo, al principio costará, pero habrás ganado una gran batalla y que tendrá como resultado un tremendo carrete en el cielo al saber que has regresado!!

No esperes mucho tiempo, mientras mas estamos lejos, los únicos perjudicados somos nosotros, los que perdemos también, nadie mas!

Dios está contigo! nunca te ha dejado ni lo hará, es como el padre al que el hijo trata mal y se va…nunca dejará de amarlo y nunca dejará de ser su padre…ni el de ser su hijo. Con Dios sucede igual, por mas que ignoremos a Dios y creamos que ya no nos quiere aceptar, recuerda que por el solo hecho de alejarte, no has perdido la calidad de ser hijo de Dios, y mucho menos Dios ha dejado de ser tu Padre. 

Dios te bendiga!

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Te dejo la canción “Año nuevo” de Marcos Vidal, escuchala!

 

Estoy trabajando en ti!

Es el mismo titulo de la entrada publicada en el blog de @holasoylaehtel donde intenté narrar una historia que aquí pretendo resumir y quizás hasta señalar en pocos detalles…alfareroduele

No les ha pasado que hay heridas que creemos casi cerradas, pero Dios nos recuerda que no es tan así? bueno, a mí me acaba de pasar…

Vamos a Jeremías 18 , donde narra “el alfarero y el barro”, es un pasaje muy conocido por todos, y nos ilustra que nosotros somos el barro, y Dios el alfarero, el cual trabaja en nosotros hasta que seamos una excelente y perfecta pieza de greda.

Siempre que recuerdo ese pasaje también recuerdo esos momentos en que Dios nos llama a “entregarle toda nuestra vida, y a que Él haga con ella como mejor le parezca”, y es una excelente decisión, ya que muestra nuestra dependencia de Dios y el anhelo por querer que Dios tenga el control. Pero debemos tener claro que eso nos traerá dolor y lagrimas…porque Dios comenzará a trabajar con nuestro corazón, y nos hará alguien diferente, pero todo cambio involucra dolor…

La greda para ser moldeada requiere ser trabajada y para que sea duradera debe pasarse por el fuego, al igual que los metales…

Con nosotros sucede igual…solo que el fuego es sinónimo de dolor, en muchas ocasiones de mucho dolor…pero lo bueno es que el resultado es una vasija de buena calidad y que tendrá una gran utilidad.

Hace cerca de un año atrás Dios tuvo una gran oportunidad para trabajar con áreas de mi vida que quizás antes no había trabajado…y me dolió mucho..incluso aun me duele…pero poco a poco he ido comprendiendo que durante todo el proceso Dios no me abandonó y que estuvo muy pendiente de mi, aun cuando yo no lo veía…

Fue como dice su Palabra en Oseas 2:14 “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”… 

Durante ese tiempo Dios sacó lo peor de mi, pero también me enseñó cosas que fueron haciendo que mi corazón se haga mas fuerte (aun cuando yo le pedí muchas veces que me haga mas dura). No niego que muchas de esas experiencias me dolieron, pero también me hicieron abrir los ojos al mundo real, y comprender muchas cosas.

Hoy solo quisiera decirles “sé que duele…porque a mi aun me duele, pero confíen no en lo que Dios ha dicho de ustedes, sino confíen en quien lo ha prometido”.. “confíen en el autor de las promesas…ya que estas han sido creadas para que puedan afirmar su fe en Él, todas nos dirigen a Él”“nada sucederá si solo depositamos nuestra confianza en solo sus promesas, ya que Él es soberano, y cumplirá lo que ha sido, pero no siempre será como nosotros creemos o pensamos, recuerda que el es Dios y ve mucho mas allá de lo que nosotros podemos ver o entender”…

Hace unos días me salió un afta en la punta de la lengua y me duele mucho al comer y al hablar, y hoy me puse sal…me dolió muchísimo! ya que fue echarle sal a una herida…y hace un momento atrás mientras escribía en el otro blog la historia mas completa, hubo momentos en que no podía continuar…ya que aun duele…pero Dios me recordaba la situación del afta con la sal… “duele, duele mucho, pero nos hace bien, y si lo hago mañana es probable que duele menos, hasta que deje de doler”…

Con esto es igual…quizás aun duele…pero Dios estos meses ha trabajo mucho, quizás con mucho cuidado, pero pronto dejará de doler…y lo mejor es que le veré a Él glorificarse en mi vida.

Ese es el propósito de todas las situaciones que vivimos…que Dios sea glorificado por medio de nuestras vidas!

Bendiciones!

 

 

#ReflexionesCortas

La semana ante pasada me encontré con esta frase “Sin embargo, Moisés no buscó el honor de ser el padre de un nuevo pueblo, al contrario, oró a favor de quienes él había dedicado su vida, mostrando que el papel del profeta incluye intercesión tanto como el presentar las palabras de Dios”… (Comentario Bíblico siglo XXI)

El texto continua, y es buenisimo, pero a lo que quiero llegar es que muchas veces como líderes no siempre las cosas nos salen bien, y no siempre todo el mundo nos hace caso, por mas que nos gustaría. Así mismo le pasó a Moisés, el momento que se ilustra en la frase es cuando el pueblo cansado de esperar  que Moisés baje el Sinaí, se comienza a desesperar ya que necesitaban algo a quien adorar, producto de esto obligan a Aarón a que les haga un becerro de oro y lo que sucede después ya es historia.

Pero la frase que marcaba al inicio nos habla del corazón de Moisés, él sabía claramente que Dios lo había escogido como líder del pueblo pero no como patriarca, es decir, él sabía que de él no vendría la nación de Israel, él solo era parte de la forma como Dios cumpliría su pacto entregado a otra persona, él sabía cual era su lugar en todos los hechos, por eso me gusta mucho, ya que pese a que era tentadora la oferta, la rechazó e insistió ante Dios que recordara su pacto hecho a Abraham, Isaac y Jacob, de ellos provenía el pueblo que ahora había desviado su corazón a otros dioses.

Por qué todo esto? Porque él solo siguió orando y pidiendo a Dios que no olvidara su pacto, y producto de eso, Dios perdona al Pueblo.

A nosotros muchas veces las cosas no nos salen como nos gustaría, y creo que así se deben sentir muchas veces nuestros pastores de las Iglesias cuando piden que acudamos a los llamados y no lo hacemos…

Estos días una persona me instó a seguir orando por una situación sucedida, y pucha que costó, pero poco a poco Dios ha tomado el control y dado paz a mi corazón. No es fácil, se anidan muchos sentimientos desagradables, pero nuestra perseverancia siempre tendrá sus frutos. Dios perdonó al pueblo y el pacto fue renovado, el propósito central no era Moisés y él lo sabía muy bien. era el pueblo.

Queridos líderes, durante nuestro servicio seremos probados y nuestras emociones y sentimientos serán expuestos y puestos a prueba, pero lo importante es que siempre seamos sinceros ante Dios, y se lo entreguemos a Él. 

Recordemos que nuestro servicio es por ellos, por quienes estemos sirviendo y no se trata de nosotros, si seremos probados y procesados, pero siempre será para servir de mejor manera a otros.

La palabra de Dios dice “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” Gálatas 6:975560904e4e3b977ba3ba7eea52ae72e

Bendiciones!